Llevan por fin electricidad en los campos de refugiados de Etiopía

Llevan por fin electricidad en los campos de refugiados de Etiopía

El objetivo, mejorar las condiciones de vida de los asentamientos de refugiados.
Mejorar el acceso a la electricidad en cuatro campos de refugiados y en las poblaciones de acogida en la región de Shire, al norte de Etiopía, es lo que pretende la Alianza Shire y así lo ha expuesto en la presentación de su proyecto que llevará a cabo en tres años.
Los socios representantes de la Alianza (Iberdrola, Signify, Fundación ACCIONA Microenergía, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo -AECID- y el Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo de la Universidad Politécnica de Madrid-itdUPM-), participaron en el evento, al igual que lo hizo Borja Montesino Martínez del Cerro, embajador de España en Etiopía y Johan Borgstam, embajador de la Unión Europea en el país africano.
Mejorar las condiciones de vida de los refugiados en los campos de Shimelba, Hitsats, Mai-Aini y Adi-Harush, es el objetivo del proyecto mediante el acceso al suministro de la red eléctrica, instalando sistemas fotovoltaicos y alumbrado público, llegando a alrededor de 40.000 personas.
Los negocios colaboradores de la población refugiada y comunidades de acogida serán el modelo a través del cual se llevará a cabo el proyecto, según han manifestado los promotores del mismo.
Borja Montesino Martínez del Cerro, embajador de España en Etiopía, ha subrayado el enfoque que le dará la Alianza, cuyo centro de atención son las personas refugiadas y las comunidades de acogida, como se recoge en el Marco de Respuesta Integral para los refugiados en la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes de 2016. Según, Johan Borgstam, embajador de la Unión Europea en el país africano, “esto no es solo un problema técnico, sino también social y medioambiental”.
El primer proyecto de acceso a la energía en el campo de Adi-Harush, llevado a cabo por la Alianza finalizó en el año 2017. Un lugar en el cual viven más de 8.000 personas, siendo conectadas a la red eléctrica una escuela, cocinas comunitarias y pequeños negocios, así como se instalaron cuatro kilómetros de iluminación pública. Asimismo, se facilitó a la población refugiada formación en conceptos técnicos y de mantenimiento de las infraestructuras.
Son muchas las consecuencias de este proyecto, entre ellas, la reducción de la deforestación en la zona, la reducción de las emisiones de gases contaminantes derivados de la quema de leña y diésel, además de una mayor seguridad para las niñas y mujeres en horas de oscuridad, tal como manifiestan sus impulsores.
Gracias a los buenos resultados obtenidos, la Alianza Shire lo ha trasladado a campos de esta región, implicando a la población refugiada y local de forma que la extensión del acceso a la energía también redunde en la creación de oportunidades de formación, generación de pequeños negocios o empleo.
A la presentación en la ciudad de Shire han acudido representantes de entidades que colaboran en el proyecto, como la compañía eléctrica nacional etíope, EEU, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, la oficina etíope para asuntos de refugiados, ARRA, la oficina regional de la energía, la organización holandesa ZOA y el Consejo Noruego para Refugiados, NRC.
Según datos de ACNUR de mayo, Etiopía es uno de los principales receptores del mundo, con más de 900.000 personas refugiadas, y el segundo de África. Los campamentos en la región de Tigray, al norte de Etiopía, acogen a refugiados de Eritrea.
Los desplazamientos de población son un gran reto para asegurar unas mínimas condiciones de vida. Así, posibilitar la energía se considera una de las primeras prioridades y lleva a perfeccionar otros servicios básicos, como la alimentación y la educación, generación de medios de vida, reducción del impacto medioambiental y seguridad, en especial para mujeres y niñas.

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