Las pérdidas de Dia hacen saltar todas las alarmas

Las pérdidas de Dia hacen saltar todas las alarmas

El anuncio de Dia de unas pérdidas netas de 144,4 millones de euros en el primer trimestre de 2019 ha provocado el desplome de sus acciones, hasta casi un 8% a media sesión de ayer. Al cierre de los mercados, la caída dejaba el valor de las participaciones en 0,62 euros, lo que representa un retroceso de un 6,63%, por debajo del precio ofrecido por LetterOne, la sociedad controlada por Mikhail Fridman, de 0,67 euros por título en la OPA cuyo plazo de aceptación finalizó el día anterior.

Estos resultados coinciden con las estimaciones hechas por la cadena de supermercados a finales de abril las que anticipaba unas pérdidas trimestrales de entre 140 y 150 millones de euros. Las ventas netas cayeron un 7,2%, hasta los 1.665 millones de euros, aunque crecieron un 6,1% en divisa local, frente al resultado bruto de explotación, EBITDA, que descendía hasta un 77,7%, 12,4 millones de euros.

La situación de incertidumbre, como reconocen desde la compañía, ha llevado a un “endurecimiento” de las condiciones de proveedores, impactando negativamente en la cadena de suministro y llevando a un “sustancial” aumento de los niveles de falta de productos en tiendas y almacenes, lo que se traduce en menores ventas.

“El actual contexto de deterioración de la parte superior de la cuenta de resultados y disminución de ventas como resultado de la incertidumbre que rodea a la estructura de capital es extremadamente desafiante para las operaciones y sostenibilidad de la compañía, lo que unido a la cercana fecha límite -20 de mayo de 2019- para resolver la situación del patrimonio neto negativo y el vencimiento del préstamo sindicado de deuda -31 de mayo de 2019-, expone a la compañía a una frágil posición”, admiten desde Dia.

A juicio de la compañía, la coyuntura en la que se conjugan en el corto plazo la toma de control de la cadena de supermercados por parte de LetterOne después de la OPA, el acuerdo entre ésta y los acreedores acerca de la refinanciación a largo plazo del préstamo sindicado y la ejecución de la ampliación de capital de 500 millones de euros “debería mitigar la incertidumbre existente, eliminar la inquietud de los proveedores y dotar de las bases necesarias para el exitoso cambio comercial de la compañía”.

En cambio, si alguno de los factores necesarios para la estabilización de la estructura de capital y liquidez de la compañía en el “muy corto plazo” no llega a su debido tiempo, el escenario podría deteriorarse “rápidamente” y “podría verse forzada a presentar concurso acreedores y/o iniciar el proceso de liquidación”.

En 1.702 millones de euros se situó a final de marzo de este año la deuda financiera neta, excluida IFRS 16, lo que supone un aumento de 251 millones de euros en relación a diciembre de 2018. la cadena supermercados cuenta con unos fondos propios negativos en el balance consolidado de 308,5 millones de euros al finalizar el primer trimestre de 2019.

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