La ONU se pregunta cómo es posible que en Francia muera la gente en la calle

La ONU se pregunta cómo es posible que en Francia muera la gente en la calle

Desde Naciones Unidas exigen que se entregue una vivienda a las personas que lo necesiten en el plazo de seis meses.
Leilani Farha, relatora de Naciones Unidas para el Derecho a la Vivienda, ha recriminado a Francia que, siendo la “cuna de los Derechos Humanos” además de la sexta economía mundial, tenga “gente muriendo en la calle” por falta de viviendas.

“Estoy impresionada por que Francia haya incluido en sus leyes el derecho a la vivienda con procedimientos que permiten a los grupos más vulnerables exigirlo (ante los tribunales). Es un ejemplo para Europa”, ha manifestado Farha, tras una visita a Francia.

En cambio, “no está funcionando como debería”. De este modo, a pesar de que los jueces puedan ordenar la entrega de una vivienda a quien la necesita en un plazo de seis meses, estas órdenes no pueden llevarse a cabo en las grandes ciudades debido principalmente a la escasez de casas. En el caso de París, tan solo el 50 % de los inquilinos han podido conseguir una vivienda.

Farha también considera preocupante el estado en que se encuentran los albergues para indigentes. Existe una línea de teléfono que funciona 24 horas para atenderlos, pero se encuentra colapsada. Las personas no pueden conseguir plaza por falta de espacio y, en el 80% de las situaciones, no se les deja pasar más de una noche, por tanto “deben empezar el ciclo otra vez”.

“Actualmente se están usando habitaciones de hotel para acoger a familias. Aunque son soluciones de emergencia, las familias se ven viviendo ahí durante meses e incluso años sin expectativa de acceder a una vivienda permanente”, ha señalado Farha.

También ha denunciado que “estas habitaciones de hotel a menudo carecen de baños privados, cocinas, instalaciones para hacer la colada y zonas de juego para niños y suelen sufrir problemas de humedad, moho y plagas, lo cual es incompatible con los estándares de Derechos Humanos”.

Farha, del mismo modo, ha hecho alusión a la situación de los campamentos de migrantes y refugiados. “En Toulouse, visité un edificio de oficinas vacío que ahora albergaba a unos 300 migrantes, incluidos muchos niños. El edificio estaba lleno sin que hubiera instalaciones para cocinar o sanitarios. Había insectos por todas partes”, ha contado.

En este asunto, se ha referido al paso de Calais, lugar donde en 2016 se desalojaron los asentamientos de migrantes que estaban allí para cruzar el Canal de la Mancha hacia Reino Unido. La política disuasoria que se ha desarrollado desde el Ejecutivo sólo garantiza el mínimo de Derechos Humanos para las personas que continúan allí, ha aseverado.

“Aquellos que duermen en tiendas de campaña son sometidos frecuentemente a desalojos forzosos por parte de la Policía y sus propiedades son confiscadas”, lo que “constituye una grave violación del derecho a la vivienda conforme al Derecho Internacional”, ha manifestado.

Farha ha considerado que “siendo Francia la sexta mayor economía del mundo, es inaceptable que la falta de vivienda haya alcanzado niveles de crisis y que mucha gente esté muriendo en la calle”. 556 indigentes fallecieron en 2018 en Francia, según la ONG Les Morts de la Rue.

De todos modos, pone en valor el compromiso adquirido por el Ejecutivo de Francia para solucionar esta situación, valorando además que el pasado año encontró habitaciones para 70.000 personas. Aún hay unas 200.000 personas sin techo, según calcula la Asociación de Vivienda.

“Aunque Francia se enfrenta a un gran número de preocupaciones relacionadas con el derecho a la vivienda, estoy convencida de que el Gobierno puede y está dispuesto a garantizar mejor el derecho a la vivienda para quienes carecen de una vida digna”, ha apuntado.

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