La guerra del Santander con Orcel

La guerra del Santander con Orcel

El contrato de Andrea Orcel con el Santander para ocupar el cargo de consejero delegado “nunca se materializó”, manifiesta la entidad bancaria en el escrito en respuesta a la demanda interpuesta por el italiano después de su fichaje fallido.

Según la entidad, Orcel encareció en alrededor de 17 millones de euros su contratación durante las negociaciones. Además, según desvela, el ex directivo de UBS grabó las conversaciones con el banco. “Una práctica de dudosa calidad ética y moral para alguien que pretendía desempeñar el puesto de consejero delegado de Banco Santander, lo que viene a confirmar que la decisión adoptada por el consejo del banco fue la adecuada”, reza el texto.

De acuerdo con el documento presentado, “la carta oferta no es el contrato que exige la ley y dicho contrato nunca se materializó”. Aunque fue nombrado consejero delegado el 25 de septiembre de 2018, ni el nombramiento fue efectivo ni el contrato entre la entidad y Orcel quedó perfeccionado.

Una de las razones para ello es que no se había terminado de negociar la retribución final del directivo como buyout, además de quedar sujeto al cumplimiento de la exigencia legal “indeclinable” de su aprobación por la junta general de accionistas.

A todo ello se une que su fichaje también debía ser aprobado por el consejo de administración, quedaba pendiente de evaluación de idoneidad por el Banco Central Europeo, además del cumplimiento del plazo de preaviso establecido por UBS.

Banco Santander sostiene que “ninguna de estas condiciones se dio”. El nombramiento se llevó a cabo “de buena fe” y de un “sólido” proceso de gobierno corporativo en el que estaba involucrado el consejo de administración en su conjunto, además de las comisiones de nombramientos y retribuciones. Estos órganos se reunieron trece veces durante proceso, así como para la decisión final de no continuar adelante con su contratación.

Además, Orcel se había comprometido a conseguir rebajar el buyout entrando en negociaciones con UBS, de forma que asumiera el 50% de la cantidad que le era adeudada. “Incluso pidió a banco Santander que le ayudara a redactar una carta que enviaría a UBS en la que sostenía que la entidad debía hacer todo lo posible para asumir la mitad de la retribución diferida. No consta que Orcel llegara a enviar nunca esa carta, cuyo borrador sí le fue proporcionado por el banco”, afirma la entidad.

Por el contrario, el italiano se negó a destinar los 13,7 millones de euros que UBS aceptó pagarle en concepto de retribución no sometida a diferimiento del bonus de 2018, y retribuciones diferidas que le correspondían, para reducir el importe del buyout.

Por ende, siempre según el Santander, Orcel añadió durante las negociaciones una compensación de una “nueva y supuesta pérdida retributiva”, derivada de su salida de UBS por no percibir dividendos e intereses por la retribución diferida que se cuantificaron en más de 3 millones de euros.

Se establecieron unas condiciones respecto a la remuneración total del banquero italiano que tenían que quedar reflejadas en el contrato. Entre ellas, su obligación para reducir el coste del que debía hacerse cargo la entidad cántabra. “El señor Orcel transmitió al banco en varias ocasiones durante el proceso unas expectativas positivas sobre la disposición de UBS a negociar los términos finales de sus pagos diferidos que nunca se cumplieron”, señala el documento de Banco Santander.

Con todo, en la carta oferta se indicaba que si el banco suizo decidía pagar sólo una parte de la retribución diferida o un importe inferior a la que el directivo habría percibido de haber seguido trabajando para UBS, la entidad cántabra le compensaría con un máximo de 35 millones de euros.

En cualquiera de los casos, la propuesta de su nombramiento nunca llegó a ser votada porque el consejo administración adoptó la decisión de no continuar con su contratación el 15 de enero. En esa fecha, lo comunicó oficialmente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, reflejando “con exactitud” las razones de dicha decisión.

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