La eutanasia, un derecho de los ciudadanos

La eutanasia, un derecho de los ciudadanos

El PSOE propone que sea una prestación sanitaria.
Se ha registrado en el Congreso una proposición de ley por parte del Grupo Parlamentario Socialista para regular la eutanasia como un derecho individual y efectivo que entraría a formar parte de las prestaciones comunes del Servicio Nacional de Salud. Así, los mayores de edad con una enfermedad grave e incurable, que les produzca sufrimientos físicos o psíquicos insoportables, así como los discapacitados graves crónicos tendrían derecho a que el sistema sanitario les ayude a morir.
Ya en 2003, el PSOE llevaba en el programa electoral el abrir un debate en la sociedad sobre la eutanasia, una idea que no se concretó, por lo que, con esta proposición, por primera vez los socialistas llegan tan lejos. Hace un año, Unidos Podemos presentó una propuesta al respecto y, aunque en aquella ocasión el PSOE no la apoyó abiertamente, de entonces se puede deducir cuáles serán las posturas que se habrá ahora, oposición de Ciudadanos y PP y respaldo de PSOE y Podemos.

El enfermo decidirá si pide la asistencia
Para que se suministre una sustancia para acabar con la vida del paciente necesitará la participación de dos médicos que valorarán cada caso. Uno, el que atiende habitualmente al enfermo -lo normal es que sea el de cuidados paliativos- y otro, externo, que valorar si se cumplen las condiciones de sufrimiento insoportable. Sí ambos no dan la razón al paciente, será una comisión autonómica quien revise el caso.
Se establecen dos supuestos que permitirían la eutanasia, según la proposición de ley del PSOE. Por un lado, la discapacidad grave crónica, por la que se produce una invalidez generalizada de valerse por sí mismo sin existir posibilidades fundadas de curación, pero sí la seguridad, o gran probabilidad, de que dicha incapacidad persista durante el resto de la vida de esa persona. Así, se trataría de limitaciones que afectan a su autonomía física y actividades de la vida diaria, además de sobre su capacidad de expresión y relación, provocando sufrimientos físicos o psíquicos constantes e intolerables y sin alivio. También aquellos casos de dependencia absoluta de apoyo tecnológico.
Un segundo supuesto sería el qué exista una enfermedad grave e incurable qué provoca sufrimientos físicos o psíquicos, constantes e insoportables, sin posibilidad de alivio que el paciente considere tolerable, con pronóstico de vida limitado y en un contexto de fragilidad progresiva.

Objeción de conciencia
En cualquiera de los casos, los profesionales sanitarios podrán alegar objeción de conciencia, pero deberá hacerse por escrito con anterioridad a estar involucrados en un caso concreto, de forma que se evite que su voluntad pueda verse influida por la cercanía al paciente.
La proposición socialista contempla que esta atención se incluya en las prestaciones del sistema sanitario y deberá ofrecerse en la sanidad pública y en la privada. El servicio de los hospitales y esta prestación serán gratuitas incluso si es domiciliaria. Además de los dos supuestos descritos, debe contemplar que no se espera que la situación del paciente mejore y le provoca gran sufrimiento físico o psíquico, unos supuestos más abiertos que las leyes holandesa y belga que ya permiten la eutanasia. En la proposición se incluye que un profesional facilitará al paciente la sustancia con la que dar termino a su vida, pero será este quién la ingerirá por sus medios. Igualmente y respecto a los plazos, las solicitudes deberán realizarse dos veces con 15 días de diferencia, dando, así, un plazo para que el enfermo reconsidere su decisión.

Sensibilidad de la sociedad
En palabras de Luisa Carcedo, secretaria de Sanidad socialista, en comparecencia ante la prensa, “en nuestro país muchas personas están sufriendo y en muchas ocasiones ese sufrimiento y dolor les resulta insoportable. Es una realidad. Existe una sensibilización de la sociedad española que opina que hay que regular esta situación”. Lo que pretendemos regular es el derecho a solicitar y recibir ayuda para finalizar ese sufrimiento. Y hacerlo en unas condiciones que sean garantistas, rigurosas, con un procedimiento que se ha ordenado y sistemático. El Estado no puede mirar para otro lado. El marco constitucional español permite que se pueda dar un paso más”. Andrés Perelló, secretario de Justicia y Nuevos Derechos del PSOE, agregó que “de nada sirve una vida digna si no hacemos una muerte digna”.
En las legislaciones europeas solo Holanda, Bélgica y Luxemburgo permiten abiertamente la eutanasia, mientras que en Suiza, por un vacío legal, se permite ofrecer asistencia médica para suicidarse a quienes lo soliciten y es el propio enfermo quien se administra la medicación. En el resto del mundo solo se regula en Canadá y en algunos estados de Estados Unidos además de en Australia.

1 thought on “La eutanasia, un derecho de los ciudadanos”

  1. La eutanasia es una demanda de una parte ya mayoritaria de nuestra sociedad. Los que tenemos una enfermedad crónica y degenerativa queremos tener este derecho, queremos tener asistencia profesional sin que los profesionales se jueguen su profesión. Con la eutanasia como derecho, no solo queremos huir del dolor, de la impotencia de ser y hacer felices a nuestras personas cercanas, de cerrar el último capítulo de nuestro largo sufrimiento….. también queremos liberar de nuestra carga a los que nos aman, a los que renuncian a una mejor calidad de vida por estar con nosotros, a nuestra sociedad por el coste económico que le suponemos sin posibilidad de resarcimiento. Es muy importante para nuestro país que esta iniciativa tenga éxito y que sigamos a la vanguardia de derechos. Sé que es dificil que salga, pero os pido compañeros, que busqueis consensos, acerqueis posturas con la derecha aún a costa de modificar vuestra propuesta… Yo no quisiera ejercer este derecho, pero, si llegara el momento…. sería de justicia hacerlo. Un saludo.

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