“La economía de la Eurozona aguanta a las tensiones comerciales”, por Francisco Villanueva Navas.

Francisco Villanueva Navas.

Francisco Villanueva Navas · @FranciscoVill87. Economista y periodista financiero.
Europa parece que puede estar llegando al fin de casi una década de crecimiento económico. La Comisión Europea presentó este jueves sus previsiones económicas de otoño. Bruselas cree que la Eurozona cerrará 2019 creciendo un escuálido 1,1% y que en 2020 y 2021 apenas crecería un 1,2%. Para el conjunto de la UE, que todavía tiene en cuenta al Reino Unido hasta que no se produzca el Brexit, esa estimación es de un 1,4% de crecimiento de PIB para 2019, 2020 y 2021. Es verdad que a pesar de los pesares, ayer mismo Alemania demostró, una vez más, que sorteaba la recesión al crecer un 0,1% en el tercer trimestre del año frente a todo pronóstico. Este dato tranquiliza al crecimiento español ya que Alemania es el destino de las exportaciones españolas junto con Francia.

La inflación seguirá estancada rondando el 1%, lejos todavía del 2% que el Banco Central Europeo debe conseguir si cumpliera, hace años que no cumple, su principal mandato. La inflación de la Eurozona será este año del 1,2%, repetirá esa tasa en 2020 y subirá apenas al 1,3% en 2021. En cuanto al desempleo, las previsiones estiman que la Eurozona cerrará este año con una tasa del 7,5% (la mejor en una década), que seguirá bajando ligeramente hasta un 7,3% en 2021.

Bruselas achaca el frenazo económico a las malas condiciones de la economía global, a las tensiones que generan las guerras comerciales y a la incertidumbre que provoca el ‘Brexit’. Pero es verdad que los 19 países de la eurozona crecen, encabezados por España en el último trimestre.

El documento de previsiones asegura que el crecimiento de la economía europea seguirá dependiendo de la fortaleza de la demanda interna por el frenazo económico global pero que esa demanda interna “no puede dar suficiente fuerza al crecimiento económico por sí sola”. También ve como factores positivos la fortaleza del mercado laboral y algunas medidas fiscales de los países miembros del euro. En la parte negativa, además de las tensiones globales, apunta a la reducción de la producción industrial.

En cuanto al control de las cuentas públicas Bruselas trae buenas y malas noticias. Entre las buenas está que la deuda pública seguirá bajando hasta cerrar 2021 al 84,1% del PIB del bloque. La mala es que el déficit fiscal podría subir ligeramente “si hay políticas fiscales expansivas en algunos Estados miembros” de la UE, aunque esa subida será de unas décimas, del 0,8% de este año a como máximo un 1% en 2021.

La Comisión Europea lleva años pidiendo a Alemania y Holanda que gasten más para compensar los ajustes que siguen haciendo otros países del bloque. Sus ministros de Finanzas desoyen esas peticiones, aunque Holanda parece empezar a moverse con el presupuesto para 2020, algo más expansivo que en los últimos años. El FMI pidió este miércoles a los europeos que preparen planes de contingencia ante la hipótesis de que el crecimiento económico sea peor de lo esperado.

Italia representa el enfermo económico europeo. Su deuda pública, estima Bruselas, seguirá subiendo hasta cerrar 2021 al 137,4% y su economía apenas crecerá este año un 0,1%, en 2020 y un 0,4% y en 2021 un 0,7%, por debajo de la media del bloque. La italiana es junto a la alemana una de las economías más dañadas por las tensiones comerciales globales porque es una de las más expuestas a la demanda externa.

La economía alemana seguirá su muy débil crecimiento frenada por la caída de su producción industrial, provocada por el deterioro de la demanda externa en una economía muy dependiente de sus exportaciones. Este año Alemania crecerá, espera Bruselas, un 0,4%, que subirá al 1% en 2020 y 2021. Francia crecerá este 2019 un 1,3% y debería mantener crecimientos similares en 2020 y 2021.

España frena un poco pero sigue siendo, entre las grandes economías europeas, la que más crece con un 1,9% estimado para este año, aunque los últimos datos publicados por Madrid y que no llegaron a tiempo para el análisis europeo suben esa previsión al 2% para este año. La estabilidad política española que se avecina si va unida a la moderación de las medidas presupuestarias asegura un marco estable frente a tantos meses… años, de incertidumbre.

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