La dimisión de la líder socialdemócrata Andrea Nahles hace tambalear la estabildad política en Alemania

La dimisión de la líder socialdemócrata Andrea Nahles hace tambalear la estabildad política en Alemania

Tras el fracaso electoral en las últimas elecciones al Parlamento Europeo en Alemania, Andrea Nahles, líder del Partido Socialdemócrata (SPD), que gobierna con Angela Merkel, canciller alemana, ha presentado su dimisión.

Nahles consideraba que debía someterse a una votación interna del grupo parlamentario y que fuesen sus compañeros los que decidiesen si debería o no continuar en el cargo, después de la enorme derrota que su partido, el SPD, había sufrido en los comicios comunitarios.

“Las discusiones mantenidas por el bloque parlamentario y las respuestas que me han llegado desde el partido me han demostrado que no tengo el respaldo suficiente para desempeñar mi cargo”, ha trasladado Nahles a través de un comunicado.

El día 26 de mayo, la humillación de los socialdemócratas fue doble, puesto que, por una parte se desplomaron en Bremen (donde llevan gobernando más de 70 años) y también sufrieron un varapalo en las elecciones europeas, donde quedaron en tercera posición, superados incluso por Los Verdes.

En el Gobierno alemán de Merkel, el SPD es un socio importante, después de una apuesta truncada por lograr el poder en las últimas elecciones. En cambio, Olaf Scholz, vicecanciller alemán, y representante del SPD en el Gobierno, ha trasladado al diario Tagesspiegel, que su objetivo no es una “gran coalición” puesto que “tres grandes asociaciones de este tipo, seguidas, no hacen ningún bien a la democracia alemana”.

Por su parte, Ralf Stegner, número dos del SPD; Kevin Kuehnert, líder de las juventudes socialdemócratas; y Matthias Miersch, diputado; han considerado que la consecuencia del resultado es que los votantes han castigado al partido por su ausencia de claridad.

“Necesitamos tener el valor de corregir decisivamente nuestro curso allí donde sea necesario (…) Eso significa un SPD sin miedo”, han mantenido. “La ‘gran coalición’ tiene una fecha final: al menos hasta septiembre de 2021 y, si es necesario, antes”, han argumentado, añadiendo que el SPD “no ha firmado una suscripción con los conservadores”.

Por el momento, no pretenden romper con el partido de Merkel, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), pero han instado a aprobar leyes acerca de migración y pensiones y también una fiscalidad progresiva para las empresas multinacionales, entre otras propuestas. Nahles tampoco pretende abandonar el Gobierno, es más, ha prometido ejercer presión sobre los conservadores para lograr que se aprueben más políticas sociales.

Desde hace un año, que fue cuando inició su andadura el cuarto Ejecutivo de Merkel, el SPD de ha ido debilitando por luchas internas. Merkel tuvo que enfrentarse a la Unión Cristiano Social debido a la política migratoria.

Si el SPD abandona la ‘gran coalición’, el país se dirigiría inevitablemente a elecciones anticipadas. Por el momento, se prevén tres votaciones antes de que finalice el años, todas en estados anteriormente comunistas donde Alternativa para Alemania (AfD), formación ultraderechista, cobra fuerza.

Martin Schulz, ex líder del SPD, había trasladado con anterioridad a Welt am Sonntag que no mantendría un enfrentamiento con Nahles en la moción de confianza, pero no ha respondido si buscará su reelección.

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