“La China comunista mira a la agricultura y al medio rural como el futuro de su poder”, por Francisco Villanueva Navas.

Francisco Villanueva Navas.

Francisco Villanueva Navas · @FranciscoVill87. Economista y periodista financiero.
La pobreza extrema fue eliminada de China en 2020, cuando 100 millones de campesinos que vivían por abajo del nivel de pobreza establecido por el Banco Mundial (2 dólares por día) fueron incorporados a una incipiente clase media, al mismo tiempo que 832 condados empobrecidos y 128.000 aldeas fueron eliminados de la lista de pobres de la República Popular por su incremento de nivel de vida. El país asiático implementó un plan para la mejora sistemática de las condiciones de vida, de trabajo y ambientales en el campo.

La cuestión ahora es consolidar esa tarea histórica de eliminación de la pobreza e impedir su retorno en cualquier hipótesis o lugar. Para eso se desarrolla una nueva estrategia en toda China, con eje en las regiones centro y Oeste del país, denominada de “Revitalización del sistema rural”. Esto significa que el nuevo objetivo no consiste en aumentar la capacidad productiva del agro chino, ni tampoco reside en el alza de los rendimientos y la magnitud de las cosechas, sino en la mejora sistemática de las condiciones de vida, de trabajo y ambientales de las zonas rurales de la República Popular.

Consolidar la eliminación de la pobreza implica ante todo garantizar la seguridad alimentaria de la población de 1.440 millones de habitantes, que es 22% de la población mundial, y dispone de sólo 9% de las tierras fértiles del sistema global.

La producción de granos alcanzó a un record histórico de 683 millones de toneladas en 2021, lo que implica un alza de casi 14 millones respecto al año anterior. Hay que agregar que 2021 fue el séptimo año consecutivo en que supero los 650 millones de toneladas, y este año obtendría ese nivel o más.

El dato estratégico cualitativo de la producción de agroalimentos en China es que se han dedicado 6.67 millones de hectáreas a una actividad del más alto nivel tecnológico y científico, que es llevada adelante por grandes empresas privadas de capital domestico y global, entre ellas las principales plataformas digitales como Alibaba, Tencent, y Baidu. Sobre esta base se ha desplegado un desarrollo sistemático de la infraestructura, ante todo de la conectividad más avanzada, en todos los condados rurales de la República Popular, así, por ejemplo, se completaran los próximos 2 años un sistema de conexión wifi que abarca unas 350.000 aldeas y otras unidades territoriales.

A esto se suma el desarrollo en gran escala de industrias locales vinculadas a la producción agrícola, que venden sus productos a través del comercio por Internet (“e-commerce”) en toda China y en el mundo. Una preocupación central de la estrategia de “revitalización” es un programa para atraer médicos de primera categoría a las zonas rurales del interior del país, ofreciéndoles mejores salarios, con bonos especiales incluidos, facilidades educativas para sus hijos, alta conexión por Internet, y equipos de infraestructura medica de la última generación tecnológica.

En general se busca que emprendedores de primera línea nacidos en las zonas rurales vuelvan a sus lugares de origen a desplegar sus innovaciones, incentivados por un sistema de créditos y reconocimientos especiales. Todo esto es parte de una estrategia de integración rural / urbana fundada en la más elevada tecnología y en el mayor nivel de productividad.

Un ejemplo de esto es la producción agraria de bienes de alto valor agregado, como los lácteos, las frutas y las hortalizas con marca, en una actividad absolutamente integrada con los nuevos centros urbanos en los que habita la clase media de 500 millones de personas con ingresos comparables a los norteamericanos (35.000 /45.000 dólares anuales).

El objetivo que se plantea China con la estrategia de “revitalización rural” es la integración completa de su mercado interno y de su sociedad, lo que aspira lograr plenamente en 2030/2035. Esta tarea histórica coincide con un esfuerzo estratégico de desarrollo denominado “Prosperidad Compartida”, destinado a aumentar cualitativamente las condiciones de vida y las oportunidades de realización personal.

La idea básica de la prosperidad compartida es que no se trata de nivelar hacia abajo en una política de igualación que lleva al retorno de la pobreza, sino de multiplicar las oportunidades de expansión para todos los sectores sociales y económicos sin excepción.

“No hay socialismo en la pobreza”, dijo Deng Xiao ping en 1978; y agregó que el objetivo de China es que prosperen todos los sectores sin excepción; y esto, es asombroso constatarlo, es lo que está ocurriendo en 2022.

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