Juncker amenazó a la Cámara de los Comunes: “No habrá una tercera oportunidad”

Juncker amenazó a la Cámara de los Comunes: "No habrá una tercera oportunidad"

Ayer se había cerrado un pacto con Theresa May con un texto añadido, que fue rechazado en Londres.
De nada sirvió la advertencia de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, a los parlamentarios británicos de que, si no apoyaban el pacto cerrado ayer con Theresa May, primera ministra de Reino Unido, no habría “una tercera oportunidad”.

En una intervención ante el pleno del Parlamento Europeo, Juncker, había pedido al Parlamento británico que respaldaran el pacto cuyo objetivo era desbloquear el acuerdo de salida de Reino Unido de la UE. “Quisiera pedir a los miembros del Parlamento británico que hoy -por ayer- apoyen el proceso, que es británico y es europeo, y que ha dado con un acuerdo a nivel de la Unión Europea bajo la forma de un texto añadido”.

Con todo, en Westminster la votación se saldó con la derrota de May por 149 votos de diferencia: 391 en contra y 242 a favor. Un resultado que no es muy distinto al cosechado el 15 de enero cuando los parlamentarios británicos se opusieron contundentemente al acuerdo anterior de salida por 432 votos en contra frente a 202 a favor. No por esperado es menos dramático para la premier.

El principal escollo sigue siendo la frontera en Irlanda del Norte y el conocido backstop, la salvaguarda irlandesa por la que Reino Unido se mantendría durante un tiempo no precisado dentro de la unión aduanera, sometido a las exigencias de la Unión Europea, a pesar de la promesa de Bruselas de que sería un plazo corto, toda vez que el interés era mutuo por encontrar una solución definitiva.

Geoffrey Cox, Fiscal General británico, que en su día señaló que el acuerdo anterior no daba garantías suficientes de que Reino Unido no pudiera quedar atrapado indefinidamente en las redes de la UE, ha valorado que el anexo alcanzado ayer entre la primera ministra y Juncker había experimentado cambios “sustanciales y vinculantes” pero que el riesgo “permanece inalterable”.

Por tanto, May se ve obligada a continuar con su hoja de ruta planeada para este supuesto. Hoy, los parlamentarios británicos votarán si quieren un Brexit duro sin ningún tipo de acuerdo ni negociación entre Londres y Bruselas. Si respaldan esta decisión, Reino Unido saldrá el 29 de marzo del bloque comunitario y se enfrentará en solitario a una situación impredecible.

Si rechazan esta opción, Westminster se enfrentará a una nueva pregunta mañana: si quiere retrasar o no la fecha prevista y extender los plazos que permitan volver a negociar con la Unión Europea, paradójica situación después de la advertencia del presidente de la Comisión Europea. Si también rechazaran el retraso de la ejecución efectiva del Brexit, los analistas creen que la posición legal por defecto sería abandonar la Unión sin acuerdo.

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