Jose Luis Soldevilla Lamikiz, un abogado progresista

Nico Ferrando.

Por J. Nicolás Ferrando.
Jose Luis Soldevilla Lamikiz es un abogado vasco que ha demostrado sobradamente su inconfundible compromiso con los derechos humanos y con la justicia. Ha ejercido como letrado en numerosos casos en dónde se puede visualizar sus inquebrantables convicciones y sus certeros principios. De hecho, en conversaciones privadas que pude tener con él, me confesó que hay ciertos temas que rechaza porque no todo vale en esta profesión, tan denostada y desprestigiada socialmente. Asimismo, añade que todas las personas tienen derecho a una legítima defensa. No obstante, hay causas que son verdaderamente indefendibles y su ideología progresista e inclusiva está por encima de todo. Jamás defenderá a políticos corruptos o narcotraficantes y no porque no se lo hayan propuesto en más de una ocasión.  No sé si decir que es un idealista pero puedo atestiguar que desde su posición lucha por un mundo mejor.
En mi caso particular, en el fui víctima de un evidente delito de odio en el seno de una gran aseguradora dónde se traspasaron todas las líneas rojas, debo decir que encontré en Txelu -cómo le apodamos sus amigos- alguien que no solamente resolvió las dudas jurídicas que pudiera tener sino que contuvo mis lógicos nervios y me permitió visualizar la situación en perspectiva y con serenidad puesto que, muchas veces, lamentablemente, los tiempos de la Justicia son muy distintos a los de la gente.
José Luis Soldevilla Lamikiz relata en el epílogo de mi libro Homofobia Seguros, Un Mundo sin Protección (2016) cómo vivió mi caso de esta manera: “Recuerdo, como si fuera hoy, la llamada que recibí de Nico pidiéndome que le represente contra una de las empresas más importantes de este país. Estaba abrumado y superado por las circunstancias pero mantuvo en todo momento una dignidad inquebrantable y admirable. Es fácil perder la calma en casos como el suyo, dónde existe acoso laboral y discriminación homofóbica y xenofóbica. No obstante, él tenía claro que se había cometido una injusticia y quería un resarcimiento por todo lodo lo que le había tocado pasar. Me acerqué a Madrid, unos días después, para interiorizar todos los aspectos y detalles de lo que había pasado y me sorprendió muchísimo que en el seno de una prestigiosa y conocida aseguradora se produzcan hechos que son de una gravedad extrema y que constituyen flagrantes delitos que, por supuesto, no pueden quedar impunes”.
Soldevilla enmarca también lo que me tocó sufrir en la discriminación existente dentro de la sociedad hacia el colectivo LGTB en su conjunto exponiendo lo siguiente: “Los recientes incrementos de violencia homofóbica vienen a dar la razón a quienes como Nico plantean una lucha titánica por sus derechos a pesar de las desigualdades de fuerzas, de medios, y por qué no decirlo de oportunidades sociales, su alegato debe servir para que todo aquel que se encuentre en una situación igual, o parecida, emprenda una lucha por hacer visibles y efectivos sus derechos como personas iguales, animo a todos a hacer efectivos esos derechos naturales y a luchar y a erradicar las conductas homofóbicas de la sociedad, de las empresas, de las instituciones públicas, en fin, de todos los ámbitos de la vida”.
José Luis Soldevilla Lamikiz ha destacado de manera notoria por encabezar la lucha de los transportistas, en la década de los 90′, por tener su primer convenio colectivo. Fue el portavoz y negociador en varias huelgas que llegaron a buen término y que le otorgaron un gran prestigio social. “Es un gremio estratégico y que tiene muchos matices a tener en cuenta pero fue una labor apasionante que mejoró las condiciones laborales de muchos trabajadores”. Rememora que aquellas negociaciones fueron muy difíciles porque, entre otras cosas, los transportistas de aquella época no estaban tan profesionalizados y unidos como lo están ahora y no se había desarrollado el espacio comunitario con lo que salir con mercancías al extranjero estaba plagado de trámites y obstáculos. Asimismo, cuenta que había en este gremio personas que no sabían leer y escribir y que se preocupó en solventar esa precaria situación con mucha paciencia y trabajando mucho.
Recientemente, la Justicia Europea corrigió una anomalía que se producía en el sector del transporte pesado en España y que pudo darse a conocer debido a las denuncias de trabajadores de las empresas fabricantes. Estas empresas pactaron los precios violentando de forma grave la competencia. Según las instituciones comunitarias, esta práctica, denominada cártel de los camiones, operó entre 1997 y 2001 y afectó a la compraventa de hasta 200.000 vehículos que tuvieron hasta el pasado 6 de abril de 2018 derecho a una compensación.  “Un tiempo insuficiente pero que lo aprovechamos al máximo porqué demuestra una gran estafa, que algunos intuimos y denunciamos, cometida contra el gremio del transporte”.
Sobre el cártel de camiones, Soldevilla lo definió de una manera didáctica: “Es algo así, salvando las distancias, una especie de cláusula suelo, en el que los afectados tuvieron, desgraciadamente, un plazo muy corto para reclamar los daños, por lo que toda persona vinculada al transporte en ese tiempo debió informarse sobre sus derechos y las posibilidades reales que tenía de reclamar”. Afirma también que los despachos de abogados “Hicimos un gran esfuerzo para llegar a tiempo y dar una respuesta efectiva a este sector, que ha sido estafado por las empresas fabricantes con la complicidad o falta de control efectivo de la administración, cuanto menos”.
Por último, debo añadir también que José Luis Soldevilla Lamikiz es un jurista profundamente ilustrado que se preocupa por estar al día en todas las cuestiones procesales del derecho: “Estas cuestiones son las más importantes porque muchas veces te puede asistir la legislación en el derecho subjetivo que reclamas pero si no cumples a rajatabla el procedimiento establecido y, sobre todo, los plazos, puedes perder todo”. También puedes hablar con él de filosofía, política o cualquier cuestión en la que, seguramente, te dará su visión y su punto de vista que te enriquecerá porque es muy intuitivo, previsor y, si me permiten el lenguaje coloquial, tiene una envidiable picardía y astucia, es decir, una gran habilidad para cumplir sus objetivos. Si te pones en sus manos cómo abogado, todo será más sencillo.

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