Javier Payo, concejal socialista: “He soportado una legislatura llena de vejaciones continuas”

Javier Payo Béjar

Carta abierta de Javier Payo, concejal socialista de Lominchar con discapacidad física, sobre los insultos, amenazas y vejaciones recibidas del alcalde del PP.
Todo comenzó en el escrutinio de las elecciones municipales del año 2015.

He soportado una legislatura llena de vejaciones continuas que jamás hubiera pensado que se diera entre seres civilizados y, más aún, entre servidores públicos como somos los integrantes de cualquier consistorio de nuestro Estado, donde se realiza una política municipal.

Acepté la propuesta que me hizo mi partido porque pensaba que ser edil era lo que siempre he querido, ayudar y luchar por lo que es justo en pro de la vecindad en el lugar donde se deberían resolver los problemas de toda la población, sin tener en cuenta la ideología ni el destino de su voto. Un ayuntamiento.

Yo siempre he combatido las injusticias desde otros lugares e instituciones, pero nunca desde los asuntos municipales. Por ello me comprometí en este objetivo propuesto.

Un municipio como es Lominchar, que no tenía en ese momento ningún lazo de unión hacia este pueblo sagreño toledano,cercano a Madrid y a Toledo.

Me encontré un pueblo anclado a la voluntad de su alcalde, donde su palabra era la Ley que imperaba.

Todo lo que veía entraba en conflicto con mi moral como persona libre, amparada por la legislación vigente y concepción de lo que era ser concejal de un pequeño municipio. Por ello comencé a interesarme por los problemas de todas las personas por igual.

Comencé mi labor de oposición, sin ningún recurso, ni los que contempla la norma de nuestro país, como por ejemplo un espacio para mantener reuniones o simplemente, mantener una relación cordial en pro de los lomincharejos y lomincharejas.

Pero no conforme con este detalle, me encontré desde el minuto cero con faltas muy graves de respeto, que permití para no colapsar Lominchar.

Ya me he cansado de aguantar esta situación durante cuatro años; por ello he decidido hacer pública esta situación con la intención de que para las futuras corporaciones no cometan las mismas tropelías humanas.

 

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