Infierno en la isla de Manus

Australia debe asegurar protección, asistencia y soluciones, según ACNUR.
Desde hace más de cuatro años en que entraron en vigor las políticas de procesamiento extraterritorial en Australia, la isla de Manus y Nauru han sido el centro de éstas, de forma que alrededor de 3.000 refugiados y solicitantes de asilo han sido llevados a la fuerza por Australia a estas dos localidades. De ellos, 1.200 continúan en Nauru y 900 en Papúa Nueva Guinea.
ACNUR no participo en el reciente acuerdo de reasentamiento entre Australia y Estados Unidos, pero sí facilitó a este último la referencia de más de 1.200 refugiados en Papúa Nueva Guinea y Nauru. 54 ya han salido hacia allí, mientras otros 500 esperan que se resuelvan sus procesos de determinación de la condición de refugiado, que llevan a cabo las autoridades de Papúa Nueva Guinea y Nauru bajo el acuerdo australiano.
En palabras de Nai Jit Lam, Representante Regional Adjunto de ACNUR Australia, “la situación en el terreno es muy seria, y con el paso de los días se está deteriorando aún más. 300 refugiados y solicitantes de asilo continúan en lo que es ahora un centro desmantelado. Mientras ellos se niegan a ser trasladados, el enfrentamiento permanece. Las personas con las que hemos hablado están extremadamente molestas y ven esto como una oportunidad para contarle al mundo sobre los años de enojo provocados por cómo han sido tratados durante los cuatro años, luego de ser trasladados a la fuerza a Papúa Nueva Guinea”.






El centro lleva cerrado desde el 31 de octubre y la situación se está volviendo bastante difícil ya que no hay distribución de alimentos y agua potable desde entonces, denuncia Jit Lam: “Hoy hemos visto que en el centro ha habido una acumulación significativa de basura y desperdicios. Bajo el clima cálido y húmedo, la salud y el saneamiento se están convirtiendo en temas muy importantes que causan preocupación. Los solicitantes de asilo y refugiados han recibido el último suministro de un mes de medicación regular que fue dispensada por uno de los proveedores de salud contratados en Australia”. Mientras, se sigue anunciando que el alojamiento alternativo fuera del centro están listos, pero la realidad es muy distinta, afirma el representante de ACNUR. “El alojamiento fuera del antiguo centro todavía está en construcción. Estuvimos allí y vimos por nosotros mismos que están tratando de completar el sitio lo más rápido posible. Pero el hecho es que el trabajo principal aún está en progreso y podría llevar un par de semanas antes de su finalización”. Jit Lam insiste en que aún queda mucho por hacer en los alojamientos alternativos fuera del centro ya que siguen sin estar provistos ni de los servicios más básicos necesarios ni de otros adicionales, cómo salud mental y apoyo psicosocial.

Para ACNUR, Australia continúa siendo responsable de las personas refugiadas en la isla de Manus.

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