Incidentes puntuales en Cataluña

Incidentes puntuales en Cataluña

La jornada de ayer en Cataluña se caracterizó por la existencia de incidentes puntuales, aunque, eso sí, protagonizados por grupos numerosos de personas, políticos enrabietados, condenas a la sentencia, etc.

El Aeropuerto del Prat, que en la tarde-noche del lunes sí fue escenario de violentas manifestaciones y cargas policiales, operaba con normalidad a primera hora de ayer. También habían sido restablecidas las líneas de Rodalies que fueron cortadas el día anterior.

Cierto es que el balance de la noche anterior deja 131 heridos, 115 de ellos en la T1 de El Prat. Entre los 24 traslados sanitarios estaba el del lesionado en un ojo que sufrió un estallido del globo ocular compatible con el impacto de una pelota de goma, según fuentes del Hospital de Bellvitge donde está ingresado.

Entretanto, los políticos independentistas tratan de caldear el ambiente con declaraciones subidas de tono, como el desafío de Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, hacia los líderes del PSC y el PSOE a visitar a los condenados por la sentencia del Supremo y les digan que la sentencia es justa. Además calificó las condenas de “salvajada”.

Por su parte, Laura Borrás, portavoz de JxCat en la Cámara Baja, decía que lo que es una irresponsabilidad “no es sacar a la gente a la calle” por la sentencia, sino meter a la gente en la cárcel, siendo, según sus palabras, gente de paz. Aquí, cada loco con su tema.

Cerca de las 10:00, grupos de manifestantes cortaron cinco carreteras catalanas. A su vez, aparecieron pintadas en el negocio familiar de los padres de Albert Rivera, líder de Ciudadanos, como así él mismo denunció. “Nadie merece ser acosado por querer seguir siendo español”, dijo el político naranja.

En la Universidad de Lleida, una cincuentena de estudiantes, después de pasar la noche en el edificio del Rectorado, bloquearon el acceso.

El AVE va recuperando la normalidad entre Barcelona y Figueres (Girona) y a media mañana de ayer ya circulaba en ambos sentidos, aunque por vía única a causa de los destrozos causados por la barricadas en la infraestructura en el sur de Girona. Los manifestantes las prendieron fuego.

También se han detectado cortes en la fibra óptica en distintos tramos de la línea, por lo que no se pueden detectar caídas de obstáculos, quedando limitada la velocidad a 160 kilómetros por hora.

También las sedes de Ciudadanos y el PP en Barcelona amanecieron con pintadas en sus fachadas y cristales.

Una de las acciones de mayor repercusión ayer fue el corte de la AP-7 en ambos sentidos a la altura de Sant Gregori (Girona), afectando a 16 kilómetros de la vía.

Por su lado, alrededor de 125 alcaldes de Lleida se manifestaron portando una pancarta en la que podía leerse “Esto no es una sentencia, es una venganza”.

Ya empezando la tarde, unos 500 manifestantes se desplazaron a la Gran Vía de Barcelona, ocupando la salida del túnel bajo la Plaza de España y después de cortar durante más de una hora la avenida Paralelo de Barcelona.

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