“HUMANIZACIÓN DE LA SANIDAD: Música en Vena” por Carolina Gutiérrez

Vivimos en un país en el que gracias al sistema de Seguridad Social que tenemos y a los grandes profesionales que cuidan de nosotros podemos decir que nuestra sanidad es de las mejores que pueden encontrarse si miramos fuera de nuestras fronteras.

Sin embargo, muchas veces hemos añorado que esta sea un poco más humana. No se trata solo de que a veces recibamos ciertas noticias o un trato un poco más humano en situaciones de alta vulnerabilidad por parte de cierto profesionales (que también), sino de acompañar todo este sistema sanitario de otros métodos y técnicas que nos ayuden a esta humanización.

¿Cómo se sentirían si estando en una sala de diálisis o de tratamiento de quimioterapia escuchasen una dulce melodía procedente de un chelo o una agradable canción interpretada por un/a cantante? ¿O si estando en una unidad de cuidados intensivos, a veces inconscientes, pero no siempre ajenos a lo que nos rodea escuchásemos estos lindos compases?

Pues bien, esto es lo que trata de hacer la Fundación Música en Vena que se encarga entre otras cosas de la humanización de la estancia hospitalaria a través de la música en directo para pacientes, familiares y personal sanitario. Uno de los magníficos proyectos que tienen es el de la Canción que cura, un proyecto audiovisual grabado en directo en una sala de diálisis y que muestra las herramientas con las que Música en Vena hace su trabajo. Los autores pensaron que la música es maravillosa y beneficiosa cuando te sientes bien, pero aún es mejor cuando te sientes mal…¿curará al menos un poquito la música?. No nos curará, o sí pero al menos nos hará sentirnos un poquito mejor al escucharla en una situación difícil como es la de la enfermedad y el ingreso hospitalario.

Pero esta Fundación ha ido más allá y en el intento de crear una base científica y clínica que demuestre el efecto beneficioso de la música sobre la enfermedad, ha creado un proyecto de investigación junto con el Hospital 12 de Octubre de Madrid que se denomina, Proyecto de Investigación MIR de MeV, es decir Músicos Internos Residentes de Música en Vena.

Este magnífico proyecto (sin ánimo de lucro) llevado a cabo en colaboración con científicos de dicho hospital, persigue demostrar desde un punto de vista clínico, el impacto positivo de la música en directo en determinados tipo de pacientes, empleando para ello a jóvenes músicos que se encuentran en situación de desempleo.

Los MIR de MeV intentarán demostrar de manera objetiva cómo la música en vivo puede tener efectos positivos en parámetros fisiológicos y biológicos, medibles y objetivables con escalas validadas y pruebas complementarias dentro del método científico. Los primeros servicios clínicos en los que se ha iniciado el proyecto han sido: Medicina Intensiva, Neonatología, Rehabilitación, Neurología, Hematología y Cardiología.

El proyecto se inició en el año 2016 y cuando finalice permitirá comprobar el efecto que tiene la música en directo como terapia complementaria dentro de los protocolos de humanización de los hospitales, si esta facilita la recuperación de ciertas enfermedades y si efectivamente y tal y como se piensa, puede tener un efecto positivo no solo en los pacientes, sino también en los familiares y el personal sanitario, creando un entorno especial para la música, el arte y la cultura.

Concretamente en el Servicio de Medicina Intensiva (UCI) donde los pacientes están perfectamente monitorizados y controlados (ventilación mecánica, tensión arterial, actividad cerebral, anestesia, agitación, confusión…) se puede evaluar cómo la música en vivo puede afectar estos parámetros, incluso si en algunos casos esta podría sustituir a alguna intervención farmacológica.

En el Servicio de Neonatología se está analizando en un programa específico, Programa de Cuidados Individualizados y Desarrollo del Recién Nacido (menores de 28 semanas) cómo puede afectarles sobre el sistema motor, autonómico y sensorial las sesiones de música en vivo, con diferentes tipos de música según cada bebé. Y a su vez cómo esto puede influir en el bienestar de los padres y en el personal sanitario. Es impresionante ver la cara de satisfacción de esos padres que con sus pequeños prematuros en brazos, cargados de angustia por saber cómo evolucionarán, durante estos momentos de música en vivo, relajan sus caras y solo se concentran en el compás de esas notas que salen de esa guitarra, de ese chelo…

Iniciativas como estas me llenan de emoción y alegría. Que nadie las confunda con pseudoterapias ni nada parecido. Son técnicas complementarias a la medicina con un objetivo que no busca la curación, sino la humanización de entornos que nos pueden resultar hostiles en situaciones complicadas como las descritas anteriormente. Es más, este proyecto intenta encontrar una evidencia científica de los posibles efectos beneficiosos de la música sobre una persona enferma, sus familiares y sobre el propio personal sanitario.

Ojalá la música sustituyese a los fármacos, pero de momento tomemos nuestros fármacos con una alta dosis de música en vena.

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