Hoy los paletos intentarán hacerse oír en el Barça-Real Madrid

Hoy los paletos intentarán hacerse oír en el Barça-Real Madrid

Jornada crucial para casi todos en este Barça-Real Madrid. Crucial para dirimir si desempatan los equipos o siguen igual. Crucial para el independentismo que postula Tsunami Democràtic, que ha hecho un llamamiento para concentrarse en las inmediaciones del Camp Nou para tratar de hacerse oír.

Crucial para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que, si tienen que intervenir, volverán a recibir críticas de ambos lados de la contienda, no la futbolística, precisamente. Crucial para la sociedad catalana que verá cómo se distorsiona su convivencia y cómo se manipula un espectáculo deportivo para servir solo a los intereses de los que hoy día siguen siendo minoría.

La violencia no está justificada en ninguna de sus formas, ni la física, ni la verbal, ni la emocional. Una parte del independentismo catalán ofende a los aficionados de un club como es el FC Barcelona al apropiarse de algo que no es suyo, sino de la afición.

Una gran parte de esa afición no entiende de banderas políticas, sino de banderas de su equipo porque no son independentistas por, llanamente, son culés pero viven en Sevilla, en Albacete o en Madrid. Les gusta el deporte, el fútbol, simplemente.

Pero como el independentismo radical se cree con la prerrogativa de politizar el deporte y apropiarse de la bandera del Barça pretende hacer ruido, hacer temblar a la sana afición y poner en peligro, incluso, el sentimiento de los barcelonistas.

Por ello, si ya era un partido de alto riesgo –nunca lo entendí- el Ministerio del Interior ha enviado a cerca de 400 agentes antidisturbios de Policía Nacional y Guardia Civil a Barcelona con el fin de reforzar el dispositivo de seguridad en distintos puntos cara a posibles incidentes.

Estos agentes no formarán del dispositivo propio del clásico. Éste corresponde a los Mossos d’Esquadra, que no ha pedido colaboración. No obstante, alrededor de la mitad de los 400 y que pertenecen a cuatro grupos de las Unidades de Intervención Policial serán destinado a diferentes puntos de la ciudad para prevenir “posibles disturbios”, según fuentes oficiales.

La otra mitad son guardias civiles de las unidades UBAS de los Grupos Rurales de Seguridad y serán destinados a reforzar la protección de “infraestructuras críticas” (aeropuerto y puerto de Barcelona). Se trata de estar prevenido por si las movilizaciones se trasladan a esas zonas.

En lo que sí estarán integrados los 400 efectivos enviados es en el mantenimiento de la alerta antiterrorista nivel 4.

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