Gobierno sin corrupción

Por Mari Ángeles Solís del Río · @mangelessolis1.
A pesar de haber pasado ya unos días, colapsados de información, inquietos por los cambios y abrumados por ciertas reacciones políticas, aun cuando salimos a la calle, observamos cómo a los ciudadanos les sigue sobrevolando, como si de un ave carroñera se tratase, la palabra “moción de censura»; y, no sólo la palabra en sí, sino también el contenido y las consecuencias.
La cultura política en nuestro país, a pesar de tener formalmente regulada esta forma democrática de formación de gobierno, No había sido testigo, hasta este momento, de la materialización de dicho concepto. Y digo esto, por lo que ya todos sabemos: ha sido la primera moción de censura que ha salido adelante, en la reciente y joven historia democrática de España. Otros intentos fallidos quedaron en el camino pero una vez más, y para bien, el Partido Socialista ha hecho historia con esta Moción. Una Moción cuyo fin era desalojar del poder, democráticamente, al PP, el cuál, lleva años escondiéndose tras la corrupción. Una sentencia condenatoria ha sido un motivo suficientemente contundente para dar un paso al frente y promover un cambio de gobierno, un gobierno que no robe y no avergüence a los ciudadanos. En definitiva, votar a favor de esta Moción era decir “No a la Corrupción”.
Los días han pasado, cuajados por la incertidumbre de la formación de un nuevo gobierno, por esta primera experiencia de una moción ganada y el consiguiente desalojo del inquilino de la Moncloa. Y, a pesar de ser una fórmula absolutamente democrática y regulada en nuestro ordenamiento jurídico, existe aún la incomprensión de quienes no entienden el cambio de gobierno sin voto de los ciudadanos. Han sido los propios partidos quienes han emitido su voto, en sede parlamentaria, en representación de la ciudadanía.
Pasará a la historia Mariano como el primer Presidente del Gobierno desalojado del poder por una Moción de censura. La sentencia Gürtel vincula al PP con casos de corrupción gravísimos. Y es por ello que el PSOE, partido con experiencia de gobierno y con futuro, utiliza ese instrumento constitucional previsto para exigir responsabilidad política a los gobernantes. Quizá el triunfo de esta Moción esté en ello, en que su objeto era y es la lucha contra la corrupción. Apartando del poder a quienes han convertido la política en una fosa séptica. El triunfo es que muchos partidos se hayan unido con ese fin, sin importar direcciones ideológicas, sino simplemente, un No a la Corrupción.
Una vez atravesado este trance, y ya visto y comprobado que el PSOE ha sido capaz, no ya sólo de sacar adelante una moción sino también, de formar un gobierno fuerte con vistas al futuro, la pregunta de la ciudadanía es inevitable: ¿puede un gobierno con tan sólo 84 diputados sacar adelante su programa de gobierno?, en otras palabras, ¿puede un gobierno tan débil, gobernar? Habrá que apelar a la responsabilidad, a los pactos coherentes, al bien de la ciudadanía.
Antes o después, han de convocarse elecciones y entonces sí serán los ciudadanos quienes con su voto elijan a quien nos represente en el Parlamento. Y ya, con esta experiencia vivida, no deberíamos perder de vista quien sí es capaz de formar gobierno dando la espalda a la Corrupción y quien es capaz de plantear un futuro digno de los ciudadanos con un gobierno fuerte y preparado, como es el caso del Gobierno formado por el Partido Socialista.
Así pues, no ya voto en la urna en este momento, pero sí voto de confianza y con la frente alta por haber sido testigo de cómo quién lucha contra la corrupción, abre las puertas al futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.