El gobierno de Rajoy utilizó fondos reservados para espiar a Bárcenas

El gobierno de Rajoy utilizó fondos reservados para espiar a Bárcenas

En una resolución del 16 de abril, José de la Mata, juez de la Audiencia Nacional, señala que se utilizaron fondos reservados para la llamada Operación Kitchen. Al menos se destinaron 53.266 euros para el entramado parapolicial con el fin de sustraer información comprometedora para el PP a Luis Bárcenas, ex tesorero del partido.

Según esta resolución, “han quedado acreditados 25 abonos entre julio de 2013 y septiembre de 2015”. Así, se constata que el Ministerio del Interior en la etapa de Jorge Fernández Díaz empleó esos fondos reservados para espiar a Bárcenas.

La Operación Kitchen fue coordinada por el máximo mando de la Policía, la Dirección Adjunta Operativa (DAO). En ella participó, como agente encubierto, Sergio Ríos, el que fuera chófer del ex tesorero, y Rosalía Iglesias, la esposa de Bárcenas.

El juez detalla que 50.000 euros se emplearon en sueldos y salarios, 2.000 euros al mes, y el resto en comidas, transporte y pagos de otra naturaleza. Queda desglosado en 2.574 euros, 496 y 195, respectivamente. En todo caso, el dinero lo entregaron el ex comisario José Manuel Villarejo y su compañero Andrés Gómez Gordo.

En la ejecución del plan también participó Enrique García Castaño, alias El Gordo, que era el responsable de la Unidad Central de Apoyo Operativo. Ésta era la división especializada en operaciones encubiertas para obtener información contraterrorista y contra la delincuencia organizada. El magistrado sostiene que los fondos provenían de la DAO, entonces a cargo de Eugenio Pino.

Asimismo, se constata que Bárcenas y su esposa fueron seguidos entre el 25 de julio y el 11 de noviembre 2013 y entre el 23 de enero y el 12 de febrero de 2014. Así se traslada de la investigación de este entramado parapolicial.

Con fondos reservados también se compró una pistola y un portátil

Igualmente, se gastaron de fondos reservados 700 euros y 1.905 euros para adquirir una pistola y un ordenador portátil para Sergio Ríos. El dispositivo se habría empleado para descargar la información sustraída a Bárcenas y entregarla, presuntamente, a Francisco Martínez, entonces secretario de Estado de Seguridad.

“Se utilizaron recursos humanos, técnicos y económicos asignados a la Policía Nacional”, asegura el juez. “Y se llevó a cabo el control de las actuaciones por los órganos superiores de las unidades intervinientes”, añade.

“Los resultados obtenidos cumplieron con los objetivos marcados mediante el apoderamiento de documentación integrada por al menos los documentos manuscritos por Rosalía Iglesias e información digital grabada en un disco duro por parte de Sergio Ríos en unión de Andrés Gómez Gordo”, reza la resolución.

Éste era comisario de policía de máxima confianza de María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP, para quien la Fiscalía Anticorrupción pide su imputación.

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