El futuro ya es presente (II)

Por Carolina Gutiérrez Montero.
(Investigadora biomédica)

La revolución robótica
El otro día leí con atención un artículo que aparecía en el diario El País, acerca de esas películas rodadas en los años 80 que hablaban de un futuro lejano allá por el 2017, en el que nos encontraríamos con un mundo total de ciencia ficción: robots con los que mantener relaciones sexuales, lentillas para burlar los escáneres de retina, monitorización de sueños para evitar pensamientos prohibidos, colapso de la economía mundial…
Apuntaban en el artículo que los guionistas no tuvieron muy buena predicción de futuro, y que cometieron muchos errores a todos los niveles, incluido el tecnológico, ¿seguro?
Nos trasladamos a Artificial EXPO, la Feria Europea de Inteligencia Artificial celebrada en Madrid la primera semana de noviembre. En ella pudimos ver el avance de la robótica y el papel de la Inteligencia Artificial en el hogar: impresoras 3D para crear tu comida personalizada y fabricar muebles a nuestro antojo, espejos inteligentes con puntos de información y control de todo el hogar, robots como Dumy, asistente personal en el hogar que ayuda en los deberes de los niños, capaces de ayudar en la vigilancia y cuidado de niños y ancianos…
A su vez nos encontrarnos con un detector de ondas cerebrales capaz de detectar las ondas de nuestro cerebro, manipular objetos a distancia y visualizar dichas ondas en función de si algo nos gusta o no. Esto no está muy lejos de la monitorización de los sueños y control de pensamientos prohibidos que se reflejaba en alguna de esas películas futuristas de los años ochenta.
Algunas cadenas comerciales encontraron en la Tienda del Futuro una mejora para sus negocios: robots con reconocimiento facial entre masas para captar a los clientes VIP, robots que ayudan a los clientes y les acompañan en su experiencia de compra con carritos personalizados para hacernos la vida más fácil…
Todo lo que nos encontramos en esta feria estaba orientado a mejoras que giran en torno a nuestra vida cotidiana. Pero si profundizamos un poco más podemos encontrarnos con aplicaciones de la robótica y la inteligencia artificial en las artes, en la economía, en la mejora del cambio climático…
Hoy estamos a las puertas de un nuevo cambio tecnológico, la Revolución Robótica tan importante como las revoluciones industriales y tecnológicas que vivimos en los pasados siglos XIX y XX respectivamente.
La Revolución Robótica se convertirá en un punto crítico de nuestra historia y tendrá un gran impacto en nuestras vidas y en toda la humanidad, naciendo de la complementación de los avances eléctricos, mecánicos, computacionales y por supuesto de inteligencia artificial.  Revolución que irá desde pequeños robots del tamaño de un microchip capaz de recorrer nuestro intestino para detectarnos un cáncer de colón y evitarnos las molestas colonoscopias a robots con sensores para controlar las aguas de los cultivos, para mejorar los sistemas de energía en las zonas más desfavorecidas…Cambios exponenciales que están llegando y a los que nuestra mente lineal tienen que ir acostumbrándose.
Probablemente las películas de los años 80 no acertaron con su predicción al cien por cien, pero iban encaminadas a lo que está por llegar y a lo que ya tenemos entre manos. La ciencia ficción tiene poco de ficción y mucho de realidad.
Ojalá no lleguemos a tener que mantener relaciones sexuales con robots, bueno a no ser que uno quiera, siempre libertad para todo.  Ni en nuestra sociedad ni en nuestra vida podremos vivir ajenos a la influencia de la robótica del futuro. Pero el futuro ya es presente.

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