El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a Rusia

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a Rusia

El arresto domiciliario al que fue sometido Alexei Navalni ha sido declarado ilegal.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictado sentencia contra Rusia por violar los derechos del opositor Alexei Navalni cuando cumplía arresto domiciliario en 2014, una decisión la cual “no tiene justificación” y que tenía por objeto “restringir sus actividades públicas”.

Navalni estuvo diez meses cumpliendo arresto domiciliario en 2014, a la vez que su hermano y él eran investigados por Rusia debido a un presunto caso de lavado de dinero, un proceso que fue motivado, según sus defensores, por causas políticas.

“Victoria. El Tribunal Europeo acaba de reconocer que el arresto domiciliario que sufrí en el año 2014 fue ilegal”, ha manifestado Navalni a través de su cuenta de Twitter.

Con la consideración de “riesgo de huida durante la investigación, amenaza a testigos o continuar con su actividad criminal”, se motivó el arresto de Navalni por parte de las autoridades. También se le mantuvo incomunicado excepto con su familia cercana o abogados.

Un tribunal ruso en diciembre de 2014 declaró culpables a Navalni y a su hermano, condenándoles a tres años y medio de prisión, condena que se anuló en el proceso de apelación.

En enero de 2015, Navalni rechazó públicamente continuar con el arresto domiciliario, rompiendo su brazalete. Volvió a su vida habitual argumentando que no había recibido ninguna información formal. Ni se le penalizó, ni se le detuvo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha emitido sentencia ahora ya que considera que Rusia violó el artículo 5 de la Convención Europea de Derechos Humanos acerca del derecho a la libertad puesto que el arresto domiciliario fue “innecesario” ya que el acusado “no había mostrado ningún síntoma de querer escapar de la investigación”.

También se violó el artículo 10 acerca de la libertad de expresión puesto que la prohibición de utilizar la radio y la televisión “no perseguían un interés legítimo”, según ha apuntado el TEDH. Del mismo modo, “no había ningún vínculo entre esta medida y cualquier riesgo de fuga”.

Finalmente, Rusia violó además el artículo 18 acerca de la restricción de derechos individuales. “La orden de arresto domiciliario, que duró 10 meses, no estaba en proporción a los crímenes que se le imputaban, de hecho, su hermano que era el principal acusado no sufrió esta medida”, ha aclarado el Tribunal Europeo.

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