“El futuro de las pensiones”, por Francisco Estepa Vílchez.

Francisco Estepa Vílchez.

Cuando hablamos de pensiones, la mayoría pensamos en el sistema público de pensiones, aunque habrá quien piense en planes de pensiones privados, pero si pensamos en los pilares del estado del bienestar, inevitablemente hay que pensar en las pensiones que garantizan una jubilación con un nivel de vida digno y adecuado al país en el que vivimos. Las pensiones públicas en España son uno  de los mecanismos que avanzan en la igualdad entre españoles, en la justicia social y en la solidaridad intergeneracional e interterritorial.

De todos es sabido, que los cambios legislativos con amplio consenso político y social tienen más posibilidades de permanecer en el tiempo y superar los cambios de Gobierno, de ahí que el conocido como Pacto de Toledo para sostenibilidad del sistema público de pensiones en España, se haya demostrado como uno de los mecanismos que más está aportando a la búsqueda de acuerdos entre las diferentes corrientes políticas de nuestro país y de hecho la reforma impuesta por el Partido Popular en 2013 en solitario, ha estado llamada al fracaso desde el minuto uno y no solamente por la subida de la pensiones el 0,25% en lugar del IPC, sino por todo lo que esa reforma ha supuesto de pérdida para quienes viven de una pensión pública en España.

El Índice Precios al Consumo o IPC, es el indicador que sirve para saber  si nuestro nivel adquisitivo sube, se mantiene o baja, en relación a nuestro salario o pensión. En el caso de las pensiones públicas, cuando la revalorización se garantiza de acuerdo a este IPC real, estamos garantizando que las personas que viven de una pensión pública, no pierden poder adquisitivo, algo que desde las asociaciones de pensionistas se viene reclamando insistentemente y que la Ley 23/2013 de  23 de diciembre del Partido Popular fijó en ese 0,25% anual.

Parece claro, que si queremos mantener un sistema público de pensiones que continúe siendo uno de los pilares de nuestro estado del bienestar, habrá que seguir trabajando desde el “Pacto de Toledo” y llegando a acuerdos que antepongan el interés general, frente al interés de quienes defienden las políticas liberales y la bajada de impuestos o que quieren hacer negocio con las pensiones privadas y la precarización del sistema público de pensiones. El futuro de las pensiones públicas está en nuestras manos y de lo que elijamos los españoles, dependerá que dentro de 15 o 20 años tengamos un país más cohesionado o un país de jubilados empobrecidos. El futuro lo estamos construyendo hoy.

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