“El eterno pueblo o ciudad”, por Carmen Vicente Muñumer.

Carmen Vicente.

Últimamente veo mucho en redes discutir sobre si es más beneficioso vivir en una ciudad o en un pueblo. Bien, creo que es una cuestión que nunca va a poner de acuerdo a la gente, y tampoco hay que pensar que, si nosotros tenemos una idea, los otros no tengan buenos motivos por los que pensar que se vive mejor en el otro lugar. Creo que todos tenemos nuestras motivaciones o razones para pensar que vivimos bien, o mejor, en un pueblo o ciudad. Yo solo expondré mi idea sobre ello. Y sí, es cierto, en la ciudad hay más acceso a servicios, hay variedad de ofertas de empleo, comercio, ocio… ¿pero eso significa que se vive mejor? Pienso que no necesariamente.

Veamos por ejemplo en cuestión de salud. La polución, la contaminación en las grandes ciudades provocan 10.000 muertes al año en España. Es un grave problema sanitario para la ciudadanía, pero también para el Estado, ya que supone a la Seguridad Social una media de 3.600 millones de euros al año para tratar enfermedades derivadas de la contaminación, y hablamos solo del tráfico.

El coronavirus nos ha mostrado otro problema en las grandes ciudades. La gran concentración poblacional en las urbes hace muy complicado el control de enfermedades o pandemias, como en este caso. El colapso sanitario ante una situación de este calibre es una bofetada en las grandes poblaciones.

Siempre me ha dado la impresión de que vivir en una ciudad es como enjaular a un pájaro. Imaginar a casi la mitad de mi pueblo metido en uno de sus enormes edificios, me produce asfixia. Y para colmo, pisos de 70 metros cuadrados en Madrid o Barcelona a precio de chalet con piscina en el pueblo. Hipotecar tu futuro y el de tu familia para poder vivir en una pequeña cárcel con muy pocas comodidades…no me convence.

La tranquilidad, la falta de estrés…el ruido de la ciudad desaparece en el entorno rural. Yo puedo andar “cuatro pasos” y encontrarme en plena naturaleza. Y cuando digo naturaleza es NATURALEZA, en mayúsculas, no a espacios en determinadas zonas rodeado de tráfico y ruido, donde se mezcla el oxígeno con la polución.

Y es cierto cuando dicen que en una ciudad tienes acceso a más servicios, ¿pero en qué condiciones? Si todos los años solo por causa de la gripe, vemos pasillos de hospitales abarrotados, o listas de espera interminables para una operación.

Sí, también es cierto que tienes más oportunidades en el ámbito laboral. La oferta de trabajo en los pueblos es más reducida pero, ¿en verdad se puede vivir dignamente con el trabajo en la ciudad? En muchos casos haciendo horas y horas por mil euros (que a veces ni siquiera llegan a ser mileuristas) en un Madrid o Barcelona, ¿para qué te da? Ir a través de ETTs, de un sitio a otro para trabajar unos pocos días u horas… Bueno, la problemática de las ETTs no solo ocurre en las ciudades, pero es más sangrante en ellas para la población, puesto que la vida allí es más cara.

Dicen que vivir en una ciudad te da más posibilidades de conocer gente. Bien…debo entender que se refieren a gente “particular”, porque si fuera el simple hecho de conocer gente… En mi pueblo todos nos conocemos (más de 500 personas) y conocemos a mucha gente de las poblaciones de nuestro entorno, en nuestro trabajo, ocio… Así que creo que pocas personas conocen a tanta gente como la que habitamos los pueblos.

Es muy curioso porque si nos paramos a pensar, aquí que todos nos conocemos, si viviéramos en un gran edificio de una ciudad, ¿cuántos nos conoceríamos? ¿el 20%? ¿el 25%? Así que meter a todo un pueblo en un edificio, haría más difícil saber el uno del otro que vivir cada uno en su casa, aunque estemos de una punta a la otra del pueblo. Es chocante, pero a la vez me resulta un poco triste y solitaria esa convivencia. Tan cerca pero tan lejos emocionalmente unos de otros.

En la ciudad hay más oferta cultural, es indiscutible. Pero eso no quiere decir que en el ámbito rural no exista, o que no podamos disfrutar del cine, teatro o conciertos de una ciudad. Es cierto que nos tenemos que desplazar, pero exactamente igual que lo debe hacer alguien de la propia ciudad que vive en la periferia para ir al centro o viceversa.

Entonces, estoy de acuerdo en que las ciudades ofrecen mayores posibilidades de trabajo, ocio, comercio o servicios, pero no nos engañemos, no todo es tan maravilloso como nos quieren hacer ver. No siempre son o funcionan como gustaría o debería ser, lo cual también produce carencias en su población.

Así que… Queda claro por qué me decanto yo, y expreso mi punto de vista. Eso sí, es el punto de vista de alguien que ama su pueblo, pero entiendo y respeto el punto de vista de quien quiere y ama su ciudad.

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