“El comunismo de China impulsa la Inteligencia Artificial y Sistema 5G”, por Francisco Villanueva Navas.

Francisco Villanueva Navas.

Francisco Villanueva Navas · @FranciscoVill87. Economista y periodista financiero.
El país comunista más importante del mundo tiene un proyecto claro para su futuro y es la revolución. En este caso será una revolución tecnológica que permitirá dominar al resto del planeta. No es ninguna alucinación es una realidad que quieren llevar a cabo los líderes del comunismo chino.

El PIB per cápita de China superó 10.000 dólares anuales en 2018 (+8,1% anual), con un producto que alcanzó a 13.32 billones (dólares constantes), que es el segundo del mundo después de EE.UU., y que crece entre +6,5% y +6,7% anual en los últimos 12 trimestres. Es impactante y a este paso alcanzarán a países de la Unión Europea en medio plazo, incluso a largo plazo a países que, como España, tienen rentas superiores a los 35.000 dólares per capita.

El ingreso per cápita de los 1.500 millones de chinos aumentó más de 10 veces desde 2001 (ingreso a la OMC), cuando ascendía a 1.000 dólares anuales. El PIB per cápita, que era 272 dólares en 1978, ha crecido más de 50 veces en los últimos 40 años. Es un crecimiento exponencial porque nuestro país que lidera el crecimiento entre los países desarrollados, pasó de los 3.000 dólares per capita en 1975 a los 35.000 de 2009, casi doce veces.

En los próximos dos años China se convertirá en un país de “altos ingresos” con 12.235 dólares anuales, y deja atrás la categoría de país emergente (Banco Mundial). En términos de ingreso per cápita ocupa el lugar 70 en el mundo, con un producto que es 25% del norteamericano. La brecha de convergencia con EE.UU. es más de 70%. Esto le garantiza un crecimiento semejante al actual en los próximos 15 a 20 años.

El boom de consumo de la República Popular (5.636 billones en 2018 y crecimiento del 7,5% anual) es superior al de EE.UU. (5.529 billones y crecimiento del 3,3% por año). En el “Día de los Solteros” (11 de noviembre), Alibaba vendió 1.470 millones de dólares en dos minutos, y 31.460 millones de dólares en 24 horas, con marcas y consumidores de 230 países y regiones.

China tendrá 55,8% del total de las ventas mundiales de productos al menudeo realizadas a través de las plataformas por Internet (e-commerce), que treparían a 63% en 2022. Alibaba tiene 576 millones de consumidores activos, que serían 2.000 millones en 2036.

El boom de consumo en China es resultado directo del alza del ingreso per cápita en condiciones de pleno empleo, donde el ingreso “disponible” que es el que resta tras satisfacer las necesidades básicas, aumenta 15% por año.

La plataforma importadora de Alibaba (Taobao) tramitó compras del exterior por más de 350.000 millones de dólares en 2018, representadas por 19.000 marcas de 75 países y regiones. Son ya 9 los países asiáticos en los que realiza sus pagos on line, incluyendo Corea del Sur, Tailandia, Malasia, Indonesia, y Japón; y ahora lo hará con el Reino Unido antes de fin de año.

La economía de escala del e-commerce chino supera en 1.500 millones de dólares la suma de los comercios por Internet de EE.UU. y la Unión Europea; y más de 60% de los pagos se realizan en él en forma digitalizada.

El boom de consumo, cruzado con el e-commerce, ha convertido a China en un gigantesco laboratorio de las tecnologías más avanzadas del siglo XXI, con un despliegue extraordinario de la inteligencia artificial, la robótica, los drones y el reconocimiento facial. En el terreno de las aplicaciones, China es el líder indiscutible de la nueva revolución industrial por encima de EE.UU., la primera economía del mundo.

Ahora comenzó la revolución del 5-G. Huawei, la mayor proveedora de equipos de telecomunicaciones en el mundo, lanzará en febrero la quinta generación de smartphones inteligentes, dotados de un chip propio (Tiangang) capaz de soportar una banda ancha de 200 megabytes, con un peso y un tamaño reducido a la mitad. La República Popular instaló más de 4 millones de estaciones 5G en 2018, que representa 5,3 sitios por cada 15 km2. Es tres veces más que las instalaciones 5G actuales o previstas de EE.UU.

La inteligencia artificial, que es la tecnología de la época, tiene en los 5G un instrumento privilegiado. El 5G es 100 veces superior al 4G en capacidad de transferencia de la información; y ha obviado los espacios vacios entre equipos y redes. Es un salto cualitativo, no un instrumento más veloz. En los próximos 3 años, se venderían 108.2 millones de unidades 5G en el mundo (+ de 40% en China), con un crecimiento de +255% por año.

El 5G modifica la naturaleza de las plataformas digitales, que son las que encabezan el proceso de globalización en el siglo XXI, al multiplicar por 3/5/10 veces la intensidad de su utilización.

El proceso de acumulación del capitalismo se acerca a su vocación de instantaneidad a través de 5G. Por eso los negocios típicos de las plataformas digitales, ante todo la nube o cloud computing, crecen ahora 30% anual o más, y aumentan de 260.000 millones en 2018 a 410.000 millones de dólares en 2021.

El 5G opera ya en 66 países, y sus redes globales serían 110 en 2025, con una infraestructura que alcanzaría a 265.000 millones en 2021, a contar de un valor de 52.000 millones el año pasado (un crecimiento de 118% anual). El producto directo de la tecnología 5G treparía a 5.6 billones en 2030 y el indirecto, 3 veces más.

Lo fundamental de China es lo cualitativo, no la magnitud de su PIB o el hecho de que es el país más poblado del mundo. Lo asombroso es que esto ocurra en una nación con 5.000 años de historia, en que la particularidad, el genio chino, es que estos cinco milenios no están en el pasado, sino en el presente… descubrieron la pólvora, también.

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