Editorial “Pobreza energética, sordera institucional”

La pobreza energética es una lacra que el Gobierno de la Nación, ni quiere, ni sabe, combatir. Que más de seis millones de españoles pasen frío por cuestiones económicas, ni es decente, ni es justo, ni es perdonable.
Que al mismo tiempo las empresas energéticas presenten beneficios récord, no es demagogia, es una realidad insultante, una ofensa a la inteligencia, una injusticia más en un país que realmente carece de gobierno.
Tiene que ser el tejido social, las organizaciones no gubernamentales las que de continuo den la voz de alarma. No existe sensibilidad en el gobierno para emprender medidas activas y que no tengamos que estar hablando de este drama invierno tras invierno.
Ésta es una de las principales razones por las que necesitamos un gobierno progresista. La capacidad de dedicarse a lo que verdaderamente importa. No un ejecutivo de espaldas a las necesidades de los españoles y al dolor de la gente.

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