Editorial “Un paseo por Estrasburgo”

Torrent es una pieza más en el engranaje disperso del independentismo catalán. Cumple su papel, impertérrito frente a los empresarios, inmóvil frente al Derecho, pragmático si de propaganda se trata.
No es posible que el Gobierno no se esté dando cuenta. Puigdemont propone a Sànchez porque es un candidato imposible. Llarena deniega el permiso para ser investido Presidente. Torrent lleva el asunto al Tribunal de Derechos Humanos.
Victimismo barato e internacionalización del conflicto. Movimientos bien medidos para ganar adeptos especialmente en las mentes más simples. Aquellas que hacen del territorio una propiedad o un mito.
Torrent se dará un paseo por Estrasburgo. Dará ruedas de prensa y levantará la polvareda suficiente como para agitar a las masas y crear país. De eso se trata. Parece mentira que el Gobierno de la Nación, como dijimos, ese Consejo de Ministros que se reúne debajo de un guindo, no se esté dando cuenta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *