Dos de cada tres citados no se presentan a vacunarse por miedo a AstraZeneca

Dos de cada tres citados no se presentan a vacunarse por miedo a AstraZeneca

Después de que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud decidiera limitar a un rango de edad la inoculación de la vacuna de AstraZeneca, dos tercios de los citados el jueves no acudieron a la cita en Madrid.

En concreto, se había convocado a 29.000 personas en el Hospital Zendal y en el Wanda Metropolitano, pero sólo acudieron 10.800. El Gobierno regional también ha informado que sólo un 45% de los 32.000 citados para el viernes confirmó su asistencia.

Así, Antonio Zapatero, vice consejero de Salud Pública madrileño, ha aprovechado para criticar, una vez más, al Ejecutivo de Pedro Sánchez. En la habitual rueda de prensa de los viernes, atribuyó ese rechazo de los ciudadanos al “cortejo de confusión” generado por el Gobierno central.

Cabe recordar al vice consejero, de memoria frágil, que la decisión no la tomó el Ejecutivo, ni siquiera la ministra Carolina Darias. La decisión la tomó el Consejo Interterritorial en una reunión tras el encuentro telemático de los ministros de Sanidad de la Unión Europea. Es decir, fue una decisión colegiada, aunque Ayuso se opusiera. Es lo que tiene la democracia.

Obviamente, no sabemos lo que el señor vice consejero habría dicho si la decisión hubiera sido la contraria, es decir, no limitar la vacuna de AstraZeneca.

Sin embargo, es fácil deducir que, visto lo visto y cómo manipula el Gobierno de la Comunidad madrileña, habría tachado de irresponsable la decisión.

Es cierto que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dictaminó que no hay evidencia de vinculación entre los trombos que se han registrado y la vacuna.

En eso se basa Zapatero para culpar al Ejecutivo central de esos rechazos a la vacuna anglo-sueca. Sin embargo, en sus afirmaciones no menciona que el dictamen de la EMA sí establece posible causalidad en los efectos secundarios encontrados.

Es de suponer que omitió deliberadamente este matiz para justificar el retraso en la vacunación en Madrid. Tampoco mencionó el cierre durante cinco días de los centros de salud, a donde acuden las personas mayores de 80 años.

Asimismo, olvidó mencionar el caso de la mujer mayor, y operada de un pie, a la que no se le proporcionó transporte para ir al Zendal. Reside a 75 kilómetros de ese hospital y no tenía medios para ir, como se escucha claramente en una grabación difundida.

En cambio, obviando semejantes despropósitos, se atrevió a decir que su queja no es por llevar la contraria. “No nos parece bien no porque queramos llevar la contraria, sino porque tenemos evidencias científicas de lo que está ocurriendo en Reino Unido”, dijo.

Además, recordó que se han puesto 20 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca y que “solo han muerto 19 personas”. Aparte de lo zafio que resulta utilizar las muertes con fines claramente electoralistas, habría que preguntar a las familias de esos fallecidos qué opinan. Pero, claro, estamos en campaña.

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