Diputados conservadores tratan de tumbar y sustituir a May

Diputados conservadores tratan de tumbar y sustituir a May

Medios británicos sostienen que hay votos suficientes para derrocar a la premier por lo que se vería obligada a dimitir.
Theresa May, primera ministra británica, está siendo testigo de cómo un grupo de diputados conservadores buscan destituirla de su cargo sumando apoyos. Todo ello, como consecuencia del borrador del acuerdo de la ruptura con la Unión Europea que se conoció este miércoles.

Han solicitado un voto de no confianza contra May alrededor de veinte diputados pero podrían ser más, puesto que no es obligatorio hacer pública la decisión. Para lograr acabar con su liderazgo son necesarias 48 peticiones y, para conseguir su destitución, 158 de los 315 diputados conservadores han de votar contra May.

Únicamente, Graham Brady, presidente del conocido como Comité 1922, el grupo parlamentario conservador compuesto por los diputados que no ostentan cargos ministeriales, es quien conoce el número de solicitudes, ya que las recoge él mismo. De todos modos, los medios británicos, por medio de fuentes cercanas al partido, dicen que en este momento se pueden tener ya las peticiones suficientes para un desafío a May y se baraja la posibilidad de que la votación se celebre el martes próximo.

En el caso de que la moción saliese adelante, May tendría que dimitir obligatoriamente del Partido Conservador y, por lo tanto, también del Gobierno. Además no podría postularse como candidata en el proceso que se abriría para elegir nuevo líder. Si la moción no triunfase, no podrá haber otra votación acerca de May en los próximos 12 meses.

El anuncio se ha producido justo un día después de la dimisión de cuatro miembros del Gobierno. Después de ello, la primera ministra compareció en rueda de prensa con el fin de defender el acuerdo con la Unión Europea que, según ella, busca el “interés nacional” británico.

Además, informó de su intención de seguir al frente del Gobierno como primera ministra. Este viernes, mientras estaba siendo entrevistada en un programa de la radio LBC, un oyente le ha sugerido que dimita, pero May ha hecho caso omiso a esa intervención del ciudadano.

Tal vez, de lo poco positivo para May en estos momentos, ha sido el apoyo recibido por parte de Michael Gove, uno de los ministros que más destaca en el Gabinete. En referencia a lo negativo, lo más duro le ha llegado por parte de Dominic Raab, precisamente el ministro para el Brexit, con su dimisión del jueves. Para los euroescépticos, Raab es el niño mimado y el preferido para sustituir a May.

“Los términos propuestos ayer [por el miércoles] por la primera ministra contienen errores muy relevantes”, ha declarado Raab a la BBC. “Si este acuerdo entra en vigor provocará un devastador efecto en la confianza de la ciudadanía en la democracia”. Declaraciones a las que siguieron las dimisiones de Suella Braverman, segunda de Raab, y de Ester McVey, ministra de Trabajo y Pensiones. Esta última, en su renuncia subrayaba que el acuerdo “no hacía honor al resultado del referéndum”.

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