Día de la Mujer: No quiero ser valiente, quiero ser libre

Día de la Mujer: No quiero ser valiente, quiero ser libre

Este año, debido a la crisis sanitaria del coronavirus, la celebración del Día de la Mujer tendrá un carácter distinto al de años anteriores. Marcada por las restricciones, las medidas de seguridad en prevención de contagios, esta jornada seguirá siendo la de reivindicación por excelencia de los derechos de las mujeres y en pro de la igualdad efectiva.

Sin embargo, en ciudades como Madrid, la Delegación del Gobierno ha prohibido todo tipo de actos del Día de la Mujer por la epidemia. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid avaló, en la noche del sábado, las prohibiciones.

Así, con independencia de estos vetos, en el resto de las ciudades y capitales de España tampoco se podrán celebrar manifestaciones masivas. Todos los actos serán descentralizados para reivindicar los derechos de las mujeres y la igualdad real y efectiva en todos los aspectos. Acabar con la brecha salarial, romper el techo de cristal, un movimiento contra la violencia machista.

Por ello, hoy más que nunca hace falta teñir de morado casas, balcones, terrazas, ventanas. También apostar por mensajes reivindicativos por el avance del feminismo en igualdad, que se traduzca en igualdad real.

Es a lo que han llamado las organizaciones y movimientos feministas de toda España, contra la opresión, contra el patriarcado, pero con responsabilidad.

Así, lucen en ventanas y balcones pancartas con leyendas como: “No seré una mujer libre mientras haya mujeres oprimidas”. Asimismo, reclamar una revolución feminista: “La revolución será feminista o no será” o “No quiero ser valiente, quiero ser libre”.

“Ni la tierra ni las mujeres somos territorios de conquista” es otro de los lemas más reivindicativos. O “Mi cuerpo no quiere tu opinión”. Queda patente que la libertad sexual de las mujeres debe ser otra de las grandes reivindicaciones del feminismo: “Mi posición sexual favorita es: yo arriba y abajo el patriarcado”.

Y un recuerdo siempre por aquellas que no pueden estar por la lacra de la violencia machista: “Somos el grito de las que ya no tienen voz”; “Nos quitaron tanto que terminaron quitándonos el miedo”; y “Somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar”.

Mi preferida: “Quien no se mueve, no siente las cadenas”, en un claro llamamiento a la acción, tan necesaria, no sólo en el Día de la Mujer, sino en el Día a Día.

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