Declaran culpable al policía que mató a George Floyd

Declaran culpable al policía que mató a George Floyd

Los miembros del jurado que juzgaba el caso de Derek Chauvin, el policía que mató a George Floyd, lo han encontrado culpable de los tres cargos de homicidio que se le imputaban.

No es un veredicto cualquiera. Es el punto de inflexión, esperemos, de los casos de impunidad de la Policía contra personas vulnerables en Estados Unidos. Y no sólo vulnerables.

Un país en el que el Tribunal Supremo prácticamente blindó las actuaciones policiales. En 1967 dictó que las violaciones de derechos por parte de las fuerzas del orden, si se hacen “de buena fe”, gozan de “inmunidad cualificada”.

Así hasta que en 2015, el propio tribunal matizó que esta inmunidad excluye la violación de derechos “reglamentarios y constitucionales claramente establecidos”.

Con todo, esa excepción permitió que claros delitos que en el Viejo Continente serían perseguidos allí no fueran ni admitidos a trámite. Este caso de Floyd trajo a la memoria el de Rodney King en 1991, cuyos responsables fueron absueltos.

Mientras que en el Viejo Continente parece que se consienten otros delitos menos dolosos, en Estados Unidos la sociedad y la Justicia aparentemente van cambiando. Pese a ello, sigue teniendo asignaturas pendientes, como todos.

45 testigos contra el policía que mató a George Floyd

El testimonio de 45 testigos y la evidente grabación del homicidio de este hombre afroamericano el pasado 25 de mayo de 2020 llevaron a que los doce miembros del jurado –siete mujeres y cinco hombres— hayan encontrado culpable a Chauvin.

El policía que mató a George Floyd asfixiándolo bajo su rodilla es culpable de homicidio en segundo grado, homicidio en tercer grado y homicidio imprudente en segundo grado.

El primer cargo significa que Chauvin tenía intención de matarlo en el momento en que sucedieron los hechos, pero no lo había premeditado. El segundo, en Minnesota, representa que su objetivo no era matar, pero que lo hace actuando peligrosamente. Actuó con una “mentalidad depravada” y sin cuidado por la vida humana.

Al declararlo culpable de los tres cargos, el policía que mató a George Floyd podría recibir una condena de hasta 40 años de cárcel. Sin embargo, al no tener antecedentes penales, lo normal es que el juez Peter Cahill, en cuyas manos queda la sentencia, lo condene a doce años y medio de prisión. Con todo, pueden pasar semanas, incluso meses, antes de que el magistrado dicte sentencia.

Apenas hubo debate en las deliberaciones del jurado, que duraron unas diez horas entre este lunes y el martes y cuyo veredicto fue unánime.

Las palabras del fiscal Steve Schleicher son clarificadoras de la mentalidad que ha inspirado este juicio.

“Usen el sentido común, crean lo que vieron sus ojos, ustedes han visto lo que han visto”, dijo a los doce miembros del jurado. El proceso “no es contra la policía, es un proceso a favor de la policía”, remarcó.

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