Cristina Cifuentes se sienta en el banquillo

Cristina Cifuentes se sienta en el banquillo

Arrancó el juicio contra Cristina Cifuentes, ex presidente de la Comunidad de Madrid, acusada de falsedad documental en el llamado caso Máster. La Fiscalía pide para ella tres años y tres meses de prisión. Además, una sanción económica de 50 euros diarios durante 20 meses. A su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid no quiso hacer declaraciones a los medios.

Acompañada por José Antonio Choclán, su abogado, aportó en el juicio un certificado académico de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid acreditando que aprobó las asignaturas del máster que hizo en 2012.

Asimismo, el Trabajo Fin de Máster (TFM) y un pendrive con una copia de la agenda de cuando era delegada del Gobierno en Madrid ese mismo año. A todo ello se refirió el abogado de Cristina Cifuentes en las cuestiones previas.

Por su lado, el Ministerio Fiscal ha pedido que se traslade el informe del análisis del pendrive a la Policía Judicial la Fiscalía de Madrid para contrastarlo. El abogado de la URJC se opuso a ello, pero el tribunal de la Sección 15 acordó admitir la práctica de la prueba.

En esta causa también se juzga a Cecilia Rosado, ex profesora de la URJC y ex directora del máster, y a María Teresa Feito, ex asesora de la Consejería de Educación de la Comunidad.

Precisamente fue Rosado quien primero declaró. Para ella se piden 21 meses de prisión por falsificar el acta, una pena menor porque reconoció los hechos y colaboró en las investigaciones.

Enrique Álvarez Conde, también acusado pero fallecido en 2018 como el supuesto “urdidor de la trama” era su superior jerárquico. Cuando estalló el escándalo, llamó a la profesora y le dijo “hay que arreglarlo”.

“Empiezan las llamadas y me dice que iba a haber consecuencias graves a nivel laboral y que había que hacer lo que sea. Son llamadas previas a la rueda de prensa”, relató Rosado.

“Me llamó ese día veinticuatro veces y hubo quince SMS. Me dijo que había que poner un tribunal y las personas”. Agregó que “me pongo muy nerviosa y me dice que es la única opción. Y que no hay nada que hacer”. También la llamó Feito y recibió cinco SMS suyos. En definitiva, recibió muchas presiones, según contó al juez.

Así, declaró ante el juez que “cuando confecciono el acta estoy en mi casa, y Alicia me enseña la firma por faceTime y me da el OK cuando la hago”. “Entendí que… Estuve presionada”, aseguró.

Respecto al máster de Cristina Cifuentes, Rosario afirmó que no recordaba haberla visto en clase. Tampoco quién la calificó ni su defensa del TFM. Apuntó que ese día estaba preparando una ponencia de un curso de verano.

Explicó que la asistencia no era obligatoria y que los alumnos tenían la posibilidad de que les evaluase mediante trabajos. “Podían tener varios métodos. Uno a través del correo y otro se podía llevar físicamente. No recuerdo que se convalidasen asignaturas”, señaló.

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