Crisis sin precedentes en la familia real británica

Crisis sin precedentes en la familia real británica

La crisis en la monarquía británica amenaza con desbordarse en cualquier momento. Carlos de Inglaterra, heredero del trono; el príncipe Guillermo, sucesor del heredero; el príncipe Guillermo, que ha levantado ampollas con su decisión, y Meghan Markle, su esposa que se encuentra en Canadá; han sido convocados por Isabel II para mantener una reunión este mismo lunes en el palacio de Sandringham.

La pretensión es alcanzar un acuerdo en relación a un plan protocolario, financiero y logístico con el que los duques de Sussex puedan tener independencia respecto a la familia real y se reduzcan sus obligaciones públicas.

La tormenta desatada en la Corona ha sido recogida por todos los periódicos británicos durante el pasado fin de semana. Todo fue provocado por el anuncio de los duques de Sussex de que pretendían mudarse a América, dejando sus obligaciones públicas y logrando la “independencia económica”.

De este modo, se impulsaría “un nuevo papel progresista en el seno de la institución”, algo que asimilaron muy mal, además de enfurecerlos, a la propia Isabel II, al príncipe de Gales y al duque de Cambridge.

El distanciamiento entre la pareja formada por el príncipe Guillermo y Meghan Markle respecto a la familia real es evidente desde hace tiempo. El anticipo de la crisis fue cuando los duques de Sussex decidieron pasar la navidad juntos en Canadá y lejos de la Corona británica.

El príncipe Guillermo intentó obtener el beneplácito de su abuela, pero no lo logró y fue entonces cuando Palacio de Buckingham explotó ante el anuncio.

Los insultos contra la pareja de  “niñatos consentidos” llenaron las páginas de la prensa más conservadora. A la vez, los medios progresistas aplaudieron la decisión de los duques de Sussex para mostrar un clima de división en el país que recordaba al escenario del Brexit.

Las cuestiones tratadas en la reunión de ayer en Sandringham son muy peliagudas. Como, por ejemplo, si pueden seguir ostentando sus títulos. Según fuentes cercanas a Isabel II, sí podrán hacerlo.

Por otra parte, respecto a sus obligaciones con la familia real, Mark Sedwill, jefe del prestigioso Servicio Civil británico, ha perfilado unos borradores para que continúen siendo figuras centrales al frente de la Commonwealth y representen a la Corona en algunos viajes oficiales. Pero queda por aclarar muchos más problemas de índole protocolario.

Otro asunto, de extrema delicadeza, es la cuestión financiera. El príncipe Enrique recibe una asignación del presupuesto real y de los beneficios del Ducado de Cornualles, además de las rentas de la tierra que gestiona el príncipe de Gales. En el acuerdo se ha de recoger la reducción gradual de esos ingresos.

1 thought on “Crisis sin precedentes en la familia real británica”

  1. En el siglo XXI hay que festejar la caída de cualquier monarquía y estar ansiosos porque llegue a la nuestra. Es un anacronismo.

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