El coronavirus lleva a Italia a la recesión

El coronavirus lleva a Italia a la recesión

Si la economía italiana ya estaba débil por la inestabilidad política, el coronavirus, de seguir así, llevará a Italia a la recesión. Las previsiones de la Comisión Europea hace once días situaban a la economía transalpina al final de la cola de la Unión Europea. Apenas un 0,3% de crecimiento del PIB, aventuraba el pronóstico.

La propia Oficina presupuestaria del Parlamento de Italia rebajaba más la perspectiva, hasta el 0,2% de crecimiento. Las medidas adoptadas para controlar el coronavirus supondrán un coste adicional no previsto.

Ignazio Visco, Gobernador del Banco Central italiano ha señalado que el impacto de la llegada del virus a tierras trasalpinas puede resultar “superior al 0,2%”. Es decir, la recesión. Aún más, a lo largo de la próxima semana, en todas las regiones del Norte del país, cerrarán escuelas, universidades y algunas oficinas públicas.

Estas regiones son las más ricas, esto es, Lombardía, Véneto, Piamonte, Emilia Romaña, Friuli Venecia Julia, Trentino y Liguria. Precisamente en Lombardía se hayan los principales focos de contagio. Allí, la orden será más severa.

Se suspenderá cualquier evento o reunión “en sitio público o privado”.. Las empresas aún no han cerrado y muchas de ellas han adoptado la medida de favorecer el teletrabajo. En cualquier caso, el ritmo laboral es mucho más bajo de lo habitual y eso afecta directamente a la economía.

La recesión acecha y empresas como, por ejemplo, TIM, compañía telefónica, ha ordenado sólo atender tareas de mantenimiento urgentes en esas regiones.

Solo entre Lombardía, Véneto y Emilia Romaña producen el 40% del PIB de Italia, alrededor de 700.000 millones de euros al año. Suponen el 50% de las exportaciones del país. Paralizar completamente la maquinaria productiva representa perder en un solo día 1.900 millones de euros.

Si el Norte de Italia paraliza la producción, la recesión es segura

Solo pensar en cerrar la producción de las regiones del Norte resulta terrorífico y así ha quedado demostrado entre los inversores. El lunes, la Bolsa de Milán dilapidó todas las ganancias obtenidas en lo que va de año. El selectivo Ftse MIB cayó más de un 5% y la prima de riesgo volvió a situarse por encima de los 140 puntos básicos.

La obsesión de Giuseppe Conte, primer ministro de Italia, es adoptar medidas para controlar el coronavirus pero sin perjudicar a una economía al borde de la recesión.

Stefano Patuanelli, ministro de Desarrollo, se comprometió ante los empresarios de Assolombarda, la patronal de Milán, a aportar 1.000 millones en ayudas a las empresas exportadoras, además de incentivos fiscales. Ahora que el músculo productor italiano está a punto de paralizarse, se buscan nuevas medidas.

Una de ellas es el decreto del Gobierno para suspender el pago de impuestos, hipotecas e incluso la electricidad en los consistorios de la llamada zona roja. Allí la parálisis de la actividad es total.

Licia Mattioli, vicepresidente de la patronal Confindustria, señaló a la prensa que “es pronto para evaluar los daños del coronavirus a la economía italiana”. “Pero es importante ser conscientes que tendrán impacto sobre un cuadro económico ya muy difícil”, añadió.

Explicó que “hay efectos negativos sobre todo para el sector del lujo: los consumidores chinos representan alrededor del 33% de las compras realizadas por turistas en Italia”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *