Ciberseguridad y ciberdefensa

Carolina Gutiérrez Montero.

Por Carolina Gutiérrez Montero (investigadora biomédica)
El pasado jueves 20 de septiembre tuvo lugar la Conferencia Exponencial mensual que celebra la Asociación Española de la Singularidad. Este mes nuestro ponente fue el Coronel del Ejército del Aire, Don Ángel Gómez de Ágreda que nos acercó a la realidad actual de la seguridad y defensa en el llamado ciberespacio.
Acostumbrado a sobrevolar los cielos de medio mundo en misiones de las Fuerzas Armadas, el Coronel Gómez de Ágreda nos adentró en otro espacio muy distinto, pero no por ello menos peligroso, el ciberespacio, del cual también hay que protegerse de posibles ataques enemigos.
Según nos explicó en el mundo somos actualmente 4.100 millones de internautas que estamos navegando por internet diariamente y por tanto de una u otra manera interactuando. Porque en el ciberespacio lo que hay, además de todo, son personas, somos personas, lo que implica que está dotado de una parte social muy importante. Nosotros estamos en internet, somos internet. Nuestros datos, y en el fondo nuestra vida está en internet: solo hay que ver nuestras redes sociales para comprobarlo.
La exposición continuada de nuestra vida al ciberespacio hay veces que es voluntaria, como comentaba antes con el caso de las redes sociales, pero otras veces es involuntaria, fruto del abuso de entidades privadas que entran en nuestros datos y los utilizan como elemento de crecimiento propio. Y sobre esto debería existir una protección mayor.
Como nos explicó el Coronel Gómez de Ágreda, las principales amenazas que sufrirá nuestro mundo en los próximos años, vendrán de la mano de los avances tecnológicos y de todo lo que tiene que ver con el cambio climático.
Está claro que no podemos vivir sin internet (eso dice un 65% de los españoles) y que tampoco podemos ser ajenos a las tecnologías que están ya con nosotros y que están por llegar. En nuestra mano está que el uso que se haga de la misma vaya encaminado a una mejora de la calidad de nuestra vida o no. El avance tecnológico debe llevarse a cabo en un contexto de protección en el que las personas debemos ser más humanas si cabe en su uso. La llegada de las máquinas inteligentes no debe convertirnos a nosotros en máquinas intentando superarlas sino en personas más humanas dotadas de valores y ética.
El ciberespacio está ahí, internet va muy deprisa y la tecnología tiene un crecimiento exponencial. Esto hace que los ataques informáticos que se producen crezcan anualmente. En general en el mundo cada vez hay más ataques y cada vez son más graves.
En España por ejemplo en el año 2016 se produjeron 20.000 ataques, mientras que en el año 2017 se incrementaron a 36.000. Nuestro país ocupa una posición intermedia (alrededor del puesto veinte) en cuanto a protección frente a posibles ciberataques. Aunque como nos explicó nuestro ponente las posiciones en esta lista son muy fluctuantes dado que intervienen en la misma parámetros muy diversos de evaluar.
Según aprendimos en esta conferencia, los vigilantes de nuestra seguridad están englobados, dentro del entorno civil en el Consejo de Seguridad Informática, que está constituido por: 1) el Centro Criptológico Nacional (que protege a las administraciones públicas); 2) el CNPIC, el Centro Nacional de Protección de las Infraestructuras Críticas; 3) el INCIBE, el Instituto de Ciberseguridad y 4) el IRIS-CERT, el Centro de Respuesta de Emergencia.
Sin embargo, por otro lado se encuentra el Mando Conjunto de Ciberdefensa que se encarga de la protección de las Redes Informáticas del Ministerio de Defensa.  En este mando, además de personal militar intervienen también ingenieros civiles encargados de cooperar en los posibles ataques que puedan llevarse a cabo.
Mientras que otros se encargan de protegernos desde las instituciones, nosotros como ciudadanos debemos incorporar en nuestro quehacer diario una denominada CIBERHIGIENE: tener actualizados nuestros dispositivos, contar con buenos antivirus, navegar en modo incógnito, desconfiar de cualquier mensaje extraño…y ojo con las conexiones a internet vía Wifi gratuitas. En estas conexiones dejamos expuesto a todos los que se conectan a la misma red, nuestro disco duro al completo. Con un poco de conocimiento todos nuestros datos pueden ser conocidos, borrados o utilizados por terceras personas. Todo lo que se nos ofrezca a través de una Wifi gratis al final tiene un coste y nos termina pasando factura.
Los avances tecnológicos, incluida la inteligencia artificial han de ir de la mano de una máxima seguridad, y de unos criterios muy exigentes. Como nos comentó el Coronel Gómez de Ágreda, en el ciberespacio hay que ir un paso por delante, hay que estar preparado porque si no estamos vendidos. No hay que intentar resistirse porque al final nos van a dar. Hay que estar preparado para el ataque, y lo más importante, saber salir de él.
“Vencer convenciendo, o si es preciso, combatiendo” (Coronel Ángel Gómez de Ágreda, Revista TELOS)

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