Casado presenta su programa electoral

Casado presenta su programa electoral

Entre sus principales medidas, recentralizar el Estado y derogar la Ley de Memoria.
Ayer, en Barcelona, Pablo Casado, presidente del PP, presentó el programa electoral del partido para las elecciones generales del 28 de abril con 500 medidas, entre ellas, la recentralización del Estado y la derogación de la Ley de Memoria. Antes de comenzar su exposición de las propuestas electorales, criticó duramente a Pedro Sánchez, jefe del Ejecutivo, por “liquidar la nación”, “implorar los votos de los terroristas” y preferir “manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco”. “Es un peligro público, el presidente más radical y sectario en la historia democrática de España”, espetó.

Entre los ejes centrales de su programa, destacan la recentralización del Estado, el aborto -término que no aparece explícitamente-, la derogación de la Ley de Memoria Histórica, la Educación o una ley de símbolos nacionales, además de dedicar propuestas para Cataluña. También habló de la eutanasia, de la financiación de los partidos políticos, de las bajadas de impuestos, así como posibles pactos postelectorales, desconfiando de Ciudadanos y apelando, así, al voto útil, al PP.

“Reforzar la presencia del Estado en todas las comunidades autónomas” aparece en casi todos los capítulos del documento que ayer presentó Casado. Entre las medidas, la ampliación de recursos a las delegaciones del Gobierno, la paralización de tranferencias de nuevas competencias a las comunidades y la devolución de competencias al Gobierno central, así como la reforma de la ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de forma que se garantice “la intervención en todo el territorio nacional de la Policía y la Guardia Civil”. Esta idea de la recentralización no es compartida por todos los dirigentes populares, como es el caso de Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León, quien durante la campaña de las elecciones andaluzas, cuando el líder del PP lanzó esa idea, declaró: “Soy perro viejo y profundamente partidario del modelo autonómico”.

La palabra ‘aborto’ no aparece explícitamente en el programa, pero sí incluye una futura Ley de Apoyo a la Maternidad, creando “oficinas municipales de Ayuda a la Mujer Embarazada para que ninguna mujer deje de ser madre por su situación económica, social o familiar”. También, la adaptación de la escolarización de “jóvenes embarazadas”. No obstante, Casado ya se manifestó a favor de volver a la ley de supuestos de 1985.

La derogación de la Ley de Memoria Histórica es uno de los compromisos explícitos de su programa, empujado por la competencia que supone para los populares que Vox haya convertido este asunto en una de sus banderas. Según explicó, esta ley trata de “falsear la historia” y “dividir a los españoles” y hay que sustituirla por una de “concordia”. Su predecesor en la Presidencia del PP, Mariano Rajoy, no llegó a derogarla, si bien redujo a cero las partidas presupuestarias para aplicarla.

En cuanto a Educación, el líder popular propone la eliminación de las “zonas de escolarización” de forma que los padres puedan elegir el colegio de los hijos, apoyando la “red pública, concertada y privada”, con el castellano como lengua vehicular ordinaria y “en aquellas comunidades autónomas en las que existan lenguas cooficiales, estas podrán también ser previstas como lenguas vehiculares”.

Unas medidas que afectan, obviamente, a Cataluña, autonomía para la que Casado tiene propuestas que viene defendiendo desde su campaña de primarias. Entre ellas, recuperar el delito de convocatoria ilegal de referéndum, la aplicación del artículo 155 en Cataluña “el tiempo que resulte necesario”, ampliándose a los medios de comunicación públicos, la educación y los Mossos d’Esquadra.

Igualmente, prohibir por ley los indultos a condenados por delitos de sedición o rebelión, o modificar la ley de financiación de partidos políticos “para impedir que lleguen fondos públicos a todos aquellos que atenten contra la unidad y los intereses de la nación”. También afecta a Cataluña el endurecimiento de las sanciones, como propone el líder popular, para aquellas autoridades es que no exhiban la bandera nacional en todos los edificios públicos o que retiren del salón de plenos el retrato del Rey.

“No vamos a admitir ni mítines ni soflamas ni ultrajes”, ha sostenido Casado cuando se ha referido a la propuesta por la que aprobaría una ley que garantice que los cargos electos no puedan introducir variaciones como “por imperativo legal” a la hora de jurar o prometer un cargo, impidiendo recoger su acta a aquellos que no cumplan con la norma.

Como sucede con la palabra ‘aborto’, ‘corrupción’ tampoco aparece en el programa electoral de los populares. No obstante, dedica un capítulo a la “transparencia y regeneración”, proponiendo la restricción del uso del decreto ley antes de unas elecciones, así como modificar la ley del Tribunal Constitucional para que resuelva los recursos “en el plazo más breve posible”, como sucede con el que recientemente han interpuesto contra los decretos del Gobierno de Pedro Sánchez.

Igualmente, entre las propuestas figura reformar la financiación de los partidos políticos de forma que haya un “mayor control de los préstamos que reciben, regular el crowdfunding y agravar las consecuencias en caso de que el Tribunal de Cuentas no apruebe los balances presentados”.

Por otro lado, el PP contempla en su programa la eliminación de los impuestos de sucesiones, donaciones, patrimonio y actos jurídicos documentados, así como situar el tipo máximo del IRPF por debajo del 40% y el de Sociedades por debajo del 20%. Otro aspecto que propone la formación liderada por Casado es una ampliación de la fiesta del 12 de octubre para “impulsar actividades en torno a ella en todos los centros escolares españoles”. Además, pretende que haya “planes autonomicos en defensa de las tradiciones taurinas” y también en apoyo a la caza, “actividad de alto componente medioambiental y valor económico”, ampliando las licencias.

Finalmente, Casado ha vuelto a mostrar su desconfianza respecto a que Ciudadanos cumpla con su autoimposición de no firmar un pacto postelectoral con el PSOE. Así, vuelve a apelar al voto útil en un intento de detener las fugas de su electorado a la formación naranja y a Vox: “El patriotismo no puede estar reñido con las matemáticas. El patriotismo es votar al PP”, exhortó. Reiteró que una derecha fragmentada “solo beneficia a Bildu, Podemos, los independentistas y los partidos de izquierda”, afirmando que “menos votos para el PP son más escaños para Sánchez”. Se despidió de los congregados presentando al partido como el “moderado y centrista”.

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