Casado no se rinde

Casado no se rinde

Quiere formar un frente contra Soraya Sáenz de Santamaría.
“No hemos llegado aquí para que nadie cambie” fue parte de las primeras declaraciones que dedicó Pablo Casado después de quedar en segunda posición, por tan solo 1.500 votos de diferencia de más de 58.000, en las primarias celebradas el pasado jueves en el seno del PP. Ahora comienza una campaña para ganarse los apoyos de todos aquellos que no votaron a Soraya Sáenz de Santamaría.
Con el mensaje de que la suya es la única candidatura que garantiza la unidad del partido, hace sus cálculos y pretende obtener el 63% de los votos de los compromisarios que en los próximos 20 y 21 de julio decidirán quién sucede a Mariano Rajoy al frente de la formación conservadora. “Es en la que todo el mundo se puede sentir cómodo. En la que no se va a hablar de familias ni de corrientes. Ni del pasado. Solo del futuro. Sin fracturas territoriales ni personales”.

Recuperar los 11 millones de votos
Así, insiste en un mensaje de renovación: “Durante nuestros años de Gobierno hemos perdido tres millones de votos. Si me he presentado es para hacer una refundación y volver a los 11 millones de votos. Hace falta un proyecto nuevo en el que no hay que hacer lo mismo con los mismos”, señaló, recordando que Sáenz de Santamaría fue la número dos de Rajoy desde finales de 2011. De este modo, pretende formar un frente único contra su oponente y ha descartado por completo integrarse en una lista liderada por la ex vicepresidente.
Hay quienes ya se han declarado a su favor. Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, se había mantenido en la idea de que al Congreso se llegara con una candidatura única, de integración, si los dos candidatos que pasaran el primer corte fueran muy similares. Pero con la victoria de Sáenz de Santamaría, la menos afín a el coma el presidente gallego ha modificado su discurso señalando que la unidad del partido se puede lograr tanto “antes del Congreso como durante o después del mismo” y ha defendido la necesidad de una segunda vuelta: “Ahora toca volver a votar en libertad”.

Galicia, determinante
La comunidad gallega es la cuarta en número de compromisarios y hasta el jueves todo parecía indicar que sería la única que llegaría al Congreso con sus 270 delegados agrupados en un solo sentido. Sin embargo, han aparecido voces discordantes. La provincia de Ourense votó mayoritariamente a Sáenz de Santamaría, aportándole 206 papeletas, frente a los 94 que obtuvo casado, en tercer lugar, detrás de las 177 de Cospedal. Puede que haya alguna fisura en la fortaleza del liderazgo de Feijóo. Ourense llevará al Congreso 73 delegados, frente a los 78 que aporta, por ejemplo, A Coruña, una provincia con mucho mayor peso demográfico.
Por su parte, José Manuel García-Margallo ya se manifestó ayer a favor del vicesecretario de Comunicación popular. “Sin la menor duda apoyaré a Pablo Casado si me convence”. Mientras, Isabel Bonig, presidente del PP en la Comunidad Valenciana, señaló que su federación esperará hasta ver si llega un consenso y que, en caso contrario, “habrá que respetar la voluntad de los militantes, que ha sido una”, refiriéndose a la victoria de la ex vicepresidente en esta comunidad. A su vez, Juanma Moreno, presidente del PP andaluz, sigue defendiendo una sola candidatura: “Voy a hacer, evidentemente, todo lo que esté en mi mano para que haya una sola candidatura. No dependerá de mí, como es lógico, pero desde luego, por mi parte y por lo que yo represento, que es la estructura territorial más fuerte de España, vamos a hacer todo lo imposible para que haya una sola candidatura los días 20 y 21”.

Apoyos para ambos candidatos
Aunque aún es pronto, se van escuchando voces a favor de uno u otro candidato e incluso de aquellos que mantienen sus dudas. Es el caso de Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, que no se decanta ni por una candidatura de consenso ni por una doble candidatura. “Una de las opciones y puede ser en teoría la que conduzca más a ese proceso de cohesión del partido” sería una lista de consenso entre los dos candidatos, sostiene, pero “no hay por qué demonizar la otra alternativa de que haya dos candidatos, los dos que la militancia ha elegido”. “Ahora no tengo claro mi voto. Yo ayer voté a la candidata que creía que mejor reunía las condiciones para ser presidenta. Ahora toca escuchar”. De la Torre votó a Cospedal.
En Baleares, donde Casado ganó con 1.117 votos, seguido de Santamaría, Biel Company, presidente del PP balear, entiende que lo mejor para el PP sería una candidatura de integración para “intentar aglutinar una buena lista” y que es a la ex vicepresidente a quien corresponde asumir esa responsabilidad por ser la ganadora.
José María Aznar, por su parte, ha pedido a los dos candidatos ganadores que sean conscientes de que España necesita refundar el centro derecha y el PP. Defiende un partido “integrado, fuerte y con capacidad de desafiar riesgos”. A su vez, Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid, no anuncia su preferencia porque ahora corresponde “abrir un periodo de reflexión y escucharles”, mientras que Mar Vaquero, líder del PP aragonés, apuesta por la unidad del partido y que “cada uno aporte lo mejor para un proyecto del PP que es único”.
Las espadas están en alto.

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