Editorial “Precariedad y rebajas”

Hay quien aprovecha estas rebajas para poder sacar algo de dinero en un trabajo tan temporal como el tiempo que tardan los juguetes en cambiarse o las supuestas gantas en ser vendidas. Son los días de mayor temporalidad y mayor precariedad de nuestro mercado laboral.
Y lo saben. Lo saben los empresarios que contratan a precio de rebaja a trabajadores en paro, estudiantes sin beca, investigadores olvidados. Es una buena forma de justificar pagar una miseria por muchas horas de trabajo.
Así acabarán firmándose decenas de miles de contratos. De una semana, de un día, de una hora. Contratos temporales, precarios, miserables. ´Es la vida´ dicen los conservadores ante la indignación de los progresistas.
Y las cifras de contratos servirán, eso sí, para que Fátima Báñez saque pecho y, con o sin la Virgen del Rocío, presuma de empleo generado. Así Rajoy tendrá un dato tan objetivo como oscuro para poder tapar su fracaso en Cataluña.
O carecen de las más elementales nociones de Economía, o son transparentes a la inteligencia, o no tienen el más mínimo escrúpulo. La Reforma Laboral de 2012 ha dado sus frutos. Han logrado dividir un empleo indefinido de 2.000 euros en dos temporales de 700 euros. Por ejemplo.
Cuando vayan a las rebajas piensen que no sólo el género está rebajado. Nos han rebajado a todos.

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