Editorial “Los héroes impostados”

Anna Gabriel quiere pasar a la historia como una mártir de la causa independentista. No hay nada más poético para un paleto que la tierra para construir un mito o que la opresión inventada para convertirse en importado héroe.
Se trata de construir un relato con dos papeles activos: el listo y el tonto. El listo o el que va de listo, o lista, eleva el Mito de Aitor a categoría histórica para hacer creer de la existencia de la nación vasca, por ejemplo. O convertir Ripoll en la capital de un reino catalán inventado. O sustentar en un milagro de la Virgen una realidad soñada.
El listo, o el que se hace el listo, o lista, sabe retorcer los argumentos para hacerse la víctima, incumplir la ley, aunque sea un simple hurto, y transformarlo en una persecución política contraviniendo los más elementales principios del sentido común.
El tonto, el que es tonto, o tonta, es el que comete la torpeza de no actuar con celeridad, prevenir acontecimientos, evitar llevar a cabo actos que justifiquen la impostura del mito o la del victimismo, o es incapaz de ridiculizar al impostor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.