El calvario de los refugiados sirios en Grecia

El calvario de los refugiados sirios en Grecia

Después de nueve meses de penurias en el campo de refugiados de Ritsona, una familia siria marcha a Irlanda para asentarse allí.
Según relata euronews.com, una familia procedente de Siria ha conseguido, finalmente asilo en Irlanda y será reubicada allí. Un ejemplo de las que, poco a poco, demasiado lentamente, van logrando asentarse en otros países europeos. Ellos pasaron 23 meses en Grecia, nueve de ellos en el campo de refugiados de Ritsona, donde su esposa Hanash dio a luz a su hijo menor, de un total de cuatro, viviendo en una tienda de campaña donde, cuenta Yousef, el padre, “todo estaba muy mojado y húmedo durante el invierno. No puedo olvidar aquellos momentos”. Cuando llegaron a Grecia eligieron Irlanda como destino final: “tengo algunos amigos en Irlanda. Me ayudan, para que pueda llegar allí. Ya tengo el permiso del ACNUR para ir a Irlanda. He oído que llevará dos o tres meses”, decía en abril de 2017. Ahora, junto a una treintena de refugiados volarán a París para luego llegar a su destino final, Dublín. La familia Hanan entró en el programa de acogida de solicitantes de asilo y candidatos a la reubicación financiado por la Comisión Europea y supervisado por la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR. En Grecia, después el campamento, pudieron acceder a su propia casa, pero ahora marchan al destino elegido junto a otro grupo de refugiados y un miembro de la Organización Internacional para las Migraciones, que les acompañó hasta el aeropuerto.
En Siria, Yousef Hanan y su familia vivían en la ciudad de Idlib, y era propietario de una fábrica de productos lácteos, con 40 empleados a su cargo. Yousef cuenta que en Grecia “ha pasado mucho tiempo. Hemos pasado por muchas dificultades, por mucha miseria durante mucho tiempo. Ya han pasado 23 meses en Grecia. Sí, somos felices aquí, pero está felicidad perdió su momento”. Christine Nikolaidou, de la Oficina de Información Pública, de la Organización Internacional para las Migraciones, que dirige el programa de reubicación de la UE, explica que “para la Organización Internacional para las Migraciones, la esencia de la reubicación no es poner a los refugiados en un avión y llevarlos a otro país, miembro de la unión europea. El objetivo es ofrecerles la oportunidad de construir una nueva vida con seguridad y dignidad”. Antes de embarcar, Hanan Hanash expresó su emoción: “Estoy feliz porque éste sea el final de mi viaje. Estoy triste porque estoy dejando muchos amigos en Grecia y siria. También estoy emocionada, porque empezamos una nueva vida con mis hijos. Estoy segura de que este nuevo comienzo traerá un futuro mejor para mis hijos”. 60.000 refugiados e inmigrantes siguen atrapados en Grecia.

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