Aumentan los combates en Trípoli

Aumentan los combates en Trípoli

Han muerto, al menos, 50 personas, incluidas 21 civiles.
Según informa la Organización Mundial de la Salud, OMS, los combates que se vienen produciendo al sur de Trípoli, capital de libia, desde hace unos días han provocado ya 50 personas muertas y más de 125 heridas.

Sin embargo, el Ministerio de Salud libio solo reconoce 47 muertos y 129 heridos hasta el lunes. La OMS destaca que los heridos necesitan atención médica urgente y debido a la volatilidad de la situación el número de víctimas puede aumentar.

Liz Throssell, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos humanos, ha señalado desde Ginebra que entre los fallecidos hay 21 civiles, de ellos dos mujeres y dos niños y que hay otros 16 civiles heridos.

Desde hace más de una semana se enfrentan a 65 kilómetros al sureste de la capital libia, la Séptima Brigada, Kaniyat, de Tarhuna, contra las brigadas revolucionarias de Trípoli y Nawasi, dos milicias aliadas del Gobierno.

Throssell denuncia que “las partes en conflicto han estado disparando de forma indiscriminada y usando armas con efectos en un amplio radio, incluidos cohetes, proyectiles de tanque y artillería, en zonas residenciales densamente pobladas”.

Además, la portavoz ha exigido “a todas las partes que pongan fin a los ataques indiscriminados y adopten todas las precauciones posibles para no alcanzar a civiles y objetivos civiles”.

El Gobierno que lidera Fayez Serraj, el reconocido por la comunidad internacional, ha declarado el estado de emergencia en la capital “ante la gravedad de la actual situación”. El lunes, las tropas leales al Gobierno obtuvieron significativos avances. Por primera vez participaron las Fuerzas Especiales de Disuasión.

Por su parte, Syed Jaffar Hussain, representante de la OMS en Libia, ha señalado que la organización “está trabajando con las autoridades sanitarias nacionales y sus socios en el terreno para responder a las crecientes necesidades sanitarias, pero los controles de carretera siguen siendo un importante reto para ofrecer atención sanitaria, especialmente para las ambulancias, incapaces de llegar a los heridos”.

“Dado que se espera un mayor número de civiles heridos”, exige Hussain, “es imperativo que se permita que médicos y otro personal sanitario se mueva libremente para que puedan salvar vidas sin demora y sin riesgo para su propia seguridad personal”.

Throssell ha manifestado su temor “por el impacto del conflicto en grupos en situaciones vulnerables, incluidos inmigrantes y desplazados internos”.

“Alguno de los cerca de 8.000 migrantes detenidos arbitrariamente”, advierte la portavoz, “están atrapados en centros de detención en zonas donde se están registrando enfrentamientos, sin acceso a comida o tratamiento médico”.

Denuncia que algunos de los migrantes liberados de los centros “han sido subsiguientemente capturados por grupos armados y están siendo obligados a trabajar para ellos”.

Cientos de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y muchas otras quedan atrapadas donde los combates siguen activos “sin electricidad, agua y alimentos”, señala Throssell.

Además, hay informaciones de saqueos y pillaje. Varios trabajadores humanitarios fueron tiroteados el pasado sábado cuando intentaban rescatar a civiles atrapados en la zona de Jilat al Firjan.

La portavoz exige que se facilite “el acceso seguro, inmediato y sin obstáculos a la ayuda humanitaria y los cooperantes a los civiles necesitados”.

“Instamos a las partes enfrentadas a respetar y proteger al personal encargado de la asistencia humanitaria”, reclama Throssell, “y a que cesen todos los ataques contra las unidades y el transporte médico, así como que faciliten el movimiento seguro y voluntario de los civiles que desean abandonar las zonas donde se están produciendo las hostilidades”.

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