Un Atlético campeón desata la fiebre rojiblanca en Madrid

Un Atlético campeón desata la fiebre rojiblanca en Madrid

El Atlético de Madrid ha quedado campeón de la Liga 2020-2021 después de un final agónico en el que se jugó una liga que hace tan solo dos meses parecía que tenía ganada. Miles de aficionados se lanzaron a la calle celebrando un campeonato agónico. Hasta que el árbitro no concluyó el partido de ayer no se sabía quién podría alzarse con el título.

De las últimas ocho ligas, cuatro se las ha llevado el Barcelona, dos el Atlético de Madrid y dos el Real Madrid. El Atléti, con ‘Cholo’ Simeone a la cabeza, se ha situado entre los grandes de Europa. Ha logrado numerosos títulos a los que hay que sumar las dos finales de la Copa de Europa en las que tuvo el título entre los dedos. Sin duda la gestión deportiva del ‘Cholo’ ha sentado un antes y un después en un club que ha dejado de ser, como decía Vicente Calderón, el ‘pupas’.

El mejor portero del mundo en la retaguardia y alguien como Luis Suárez en el centro de la delantera, quien se ha convertido tras sus declaraciones en Atlético para toda la vida, conforman un equipo que le ha llevado a la cima más alta del fútbol español.

Y desde todos los lados aparece Correa, una exhalación imposible de parar. Simeone recuperó de China a Carrasco como un puñal para la banda izquierda y fichó a Llorente, despreciado por el Madrid, para la banda derecha.

Con Koke y Saúl dominando el centro del campo, relevados por Kondogbia y Torreira. Un intermitente Joao Félix que tiene todo el futuro por delante. Probablemente la mejor defensa del mundo con Savic -quien sancionado no pudo jugar-, Jiménez o Felipe. En los laterales, Hermoso, Lodi, Trippier. Una plantilla que se completa con Lemar, Vitolo, Dembelé y Herrera siempre al quite.

La pésima noticia fue la muerte de un niño. Un joven aficionado del Atlético de Madrid, de catorce años, murió en la Plaza de Santa Ana en la entrada de un párking. La noticia corrió como la pólvora y tiñó de tristeza lo que debiera haber sido sólo una fiesta.

Por otro lado, los jugadores hicieron mal en salir y abrazarse con los aficionados presentes en las inmediaciones del José Zorrilla. Del mismo modo que las aglomeraciones vividas en Neptuno fueron suficientemente irresponsables como para no tener que haber olvidado la tragedia de la covid que se ha llevado ya a cien mil españoles por delante.

En suma, el Atlético de Madrid es justo campeón. A su estilo: agónico, mítico y heróico. Pero campeón.

 

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