Atentado contra Save the Children en Jalalabad

Estado Islámico ha reivindicado el ataque.
Según ha informado una televisión afgana, entre seis y diez personas podrían haber muerto y más de 20 han resultado heridas en el atentado perpetrado por cinco integrantes de Estado Islámico contra la sede de Save the Children en Jalalabad. Según las autoridades afganas, el ataque comenzó con un coche bomba alrededor de las nueve de la mañana y ha durado más de diez horas, con un intenso combate entre la milicia del autodenominado Estado Islámico y las fuerzas de seguridad afganas, que, una vez concluida la operación, han podido rescatar a más de 40 trabajadores de la ONG.
Por su parte, Save the Children anunció la suspensión temporal de sus programas en la organista, algo que beneficia a casi un millón y medio de niños. Cuando puedan garantizar la seguridad de su personal reanudarán las actividades. La organización ha emitido un comunicado en el que dice que “nuestra principal preocupación sigue siendo garantizar la seguridad de todo nuestro personal. En respuesta a esto, todos nuestros programas en Afganistán han sido suspendidos temporalmente y todas nuestras oficinas están cerradas”.

Reacciones de las autoridades
Abdullah Abdullah, primer ministro africano, condenó el atentado, denunciando que “esto demuestra que los terroristas no tienen ningún respeto por las vidas humanas y cometen crímenes de guerra atacando a civiles y ONG que están trabajando para salvar vidas y garantizar un futuro brillante para los niños en Afganistán”. En el mismo sentido se ha manifestado Ashraf Ghani, presidente del país, quien ha enviado un mensaje a su vecino Pakistán, reclamando “aa todos los países de la región y del mundo a luchar seriamente, sin distinción, contra los terroristas y destruir sus santuarios”.
Adele Khord, coordinadora humanitaria en funciones de la ONU en Afganistán, ha pedido “a todas las partes en el conflicto a que cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional Humanitario de proteger a los civiles y a los trabajadores humanitarios”, recordando que estos “no son un objetivo”. En esta misma línea, Federica Mogherini, jefa de la diplomacia europea, Christos Stylianides, comisario de Ayuda Humanitaria y Neven Mimica, Cooperación Internacional y Desarrollo, de la Unión Europea, en un comunicado conjunto ha manifestado que “salvar vidas no debería costar vidas”. “Demuestra la fragante falta de respeto por el bienestar y el futuro de todos los niños africanos, que dependen del trabajo dedicado de otros”. En el comunicado se asegura que “nono permitiremos que los actos de terrorismo nos disuadan de apoyar a quienes más lo necesitan en Afganistán”. “La Unión Europea está junto al pueblo y las autoridades afganas y sigue comprometida a ayudar a los afganos a lograr un futuro pacífico”. Por su parte, Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado estadounidense, a través de su cuenta de Twitter, ha condenado el atentado. “Condenamos firmemente el ataque y trasladamos nuestras condolencias a las víctimas y sus familias. Estamos junto a quienes trabajan para mejorar Afganistán”.

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