Arte joven para cambiar el mundo: doce proyectos de teatro, danza, ilustración y música con trasfondo social.

Arte jóven para cambiar el mundo: doce proyectos de teatro, danza, ilustración y música con trasfondo social.

Después de semanas paralizados por la crisis de la COVID-19 y el Estado de Alerta, el arte vuelve a ponerse en marcha. Un arte, además, que tiene más sentido que nunca, ya que trata de cambiar las injusticias y mejorar la realidad de una sociedad más pesimista que nunca.

Por eso, desde la Fundación Nadine renunciaron a hacer online la selección de proyectos que se habían presentado a la I Convocatoria para fomentar el arte joven con impacto social y convocaron un casting. Una cita que, con todas las medidas de seguridad, se desarrolló en grupos y que a los largo de cinco días visualizó casi sin proyectos artísticos.

Se trataba de buscar iniciativas de artistas menores de 33 años que conllevara una transformación social. También, que contara con grupos vulnerables o tratara temáticas sociales que preocupan a la sociedad. Y se encontraron. Muchos más, pero se tuvo que reducir a 12 los proyectos -individuales o colectivos- que pasan a la segunda fase de la convocatoria.

Ahora, estos seleccionados podrán usar el verano para idear una ‘hoja de ruta’ antes de saber si serán los finalistas que se verán ‘arropados’ por Fundación Nadine.

Contarán con un itinerario individualizado con mentores, un apoyo económico de hasta 12.000 euros, así como una red de contactos, un viaje experiencial. Y un gran evento para mostrar el desarrollo de los proyectos.

Arte que se quita la careta, que no la mascarilla

“Empezamos”. Con esta frase, en pequeños grupos, los candidatos fueron pasando por el escenario que Fundación Nadine preparó para la puesta en escena de las presentaciones, con la propia actuación del jurado y el equipo Nadine.

Un simbolismo con el que al quitarse las caretas -no las mascarillas-, pedía a todos los candidatos que dieran lo mejor de sí y fueran ellos mismos al explicar sus ilusiones y dejar entrever su talento. Una oportunidad compactada en ocho minutos con el reto de mostrarse después de los nervios y la sorpresa inicial.

La selección ha sido pensaba para favorecer diferentes disciplinas artísticas, atender diferentes realidades sociales y mantener un equilibrio entre los candidatos. Una selección que se hizo gracias a las valoraciones del jurado compuesto por 18 expertos en las diferentes disciplinas artísticas y de innovación social.

Variedad de proyectos

Entre los seleccionados, mucha variedad. Empezando por Antonio Venegas. Desarrolla talleres de teatro basados en la metodología del teatro del oprimido con el objetivo de realizar una obra testimonial donde los internos del centro penitenciario de Navalcarnero (entre 18 y 27 años) sean los protagonistas.

O Elisabeth Karin, quien a través de una novela gráfica quiere hablar de los TCA (trastornos de la conducta alimentaria). Basado en su experiencia personal de rehabilitación en Suecia. O Les Bolinguis, una compañía teatral que de forma cooperativa crea obras con y para los jóvenes conocidos como ‘MENAS’ (menores extranjeros no acompañados).

Temas muy profundos también en el proyecto de La Ruka, que con el proyecto Tirad la siembra por la ventana del FMI quiere visualizar la problemática de los llamados “desórdenes mentales” en un mundo capitalista, machista y de individualismo.

Ecologismo a través de la música folk con el grupo Young Forest o la creación escénica intergeneracional entre refugiados y habitantes de Leganés de la mano de Sofía Gasset, otros dos proyectos seleccionados.

Un jurado y un espacio excepcional (como las circunstancias)

El proceso, que se vio interrumpido por la crisis de la Covid-19, nunca se detuvo. En este tiempo, el equipo de Fundación Nadine lo ha empleado para buscar la mejor dinámica para conocer los proyectos y repensar el proceso hasta otorgar las ayudas. Para ello, contaron con ayuda de expertos en todas las ramas y con miradas complementarias.

Así, compartieron mesa y reflexión personalidades de las artes como Rubén Hurtado, fundador de la revista literaria La Gran Belleza. También, Cynthia González, responsable de registro en la Galería Marlborough. Asimismo, Victoria Fenoll, uno de los nombres más relevantes de la industria musical y elegida una de las mujeres más influyentes de España por YoDona.

Igualmente, el referente en las tablas como Alberto Iglesias; o Bakea, alias de Juan Carlos Paz que pone imagen a esta misma convocatoria. Además, contamos con la presencia de expertos en mezclar la innovación social con la cultura. Entre otros muchos, Celeste Ester Barrera de Ashoka, Maialen Parra de PuntoJES o Kike Labián de Kubbo.

“Estamos firmemente convencidas de que el lenguaje artístico facilita la comunicación entre comunidades y aporta nuevas miradas frente a un reto social a resolver”, asegura desde la institución, que narra que su origen proviene de la memoria de Nadine Elisabeth. “Es una persona que ya no está entre nosotros pero en su corta e intensa vida nos ha dejado su esperanza y pasión por el arte y se ha materializado en una fundación en España, con raíces en la fundación primogénita en Holanda creada en 1985”, explican.

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