Vayan a ver ‘La forma del agua’

Vayan a ver ‘La forma del agua’

Guillermo del Toro alza el Oscar a la mejor película y al mejor director.
México invadió Hollywood. La forma del agua se hizo con cuatro de las estatuillas, mejor película, mejor director, Guillermo del Toro, mejor banda sonora, Alexandre Desplat, y mejor diseño de producción, Paul D. Austerberry, Jeffrey A. Melvin y Shane Vieau. Optaba a trece: Sally Hawkins, como mejor actriz, que recaló en Frances McDormand, por Tres anuncios en las afueras, Octavia Spencer, mejor actriz secundaria, que fue a Allison Janney, por Yo, Tonya, Richard Jenkins, mejor actor secundario, que se llevó Sam Rockwell, por Tres anuncios en las afueras, mejor guión original, que ganó Jordan Peele, por Dejame salir, mejor fotografía, Blade Runner 2049 fue la galardonada, mejor vestuario, que obtuvo El hilo invisible, mejor montaje, fue Dunkerque quien alzó la estatuilla, igual que mejor montaje de sonido, al que también optaba La forma del agua, que además se vio superada por este mismo rival para la mejor mezcla de sonido.
Pero México y Latinoamérica no fue solo Del Toro. Coco, de Lee Unkrinch y Darla K. Anderson, se llevó el Oscar a la mejor película animada y a la mejor canción por Remember me, de Kristen Anderson-López y Robert López, mientras que la chilena Una mujer fantástica alzaba el de mejor película extranjera. En la ceremonia se habló mucho español en unos Estados Unidos gobernado por alguien que quiere construir un muro con, precisamente, el país que se ha llevado seis de de los premios del mayor escaparate mediático que tiene: los Oscar, el cine y Hollywood. Cuatro de ellos pertenecen ya a una historia de amor entre una mujer muda y un monstruo en una ambientación siniestra, combinando ciencia ficción, espías, hiperrealismo, romanticismo, comedia musical y cuentos de hadas, bajo una dirección artística de maestro y referencias a películas antiguas, series televisivas y un punto pop art, retomando, así, la estética y el ambiente de El laberinto del fauno, otra obra maestra. Curioso que en La forma del agua, de nuevo una mujer encuentra el amor en un ser, cuando menos, distinto al humano.

Referencias a la situación política y social de la actualidad
El Oscar a Guillermo del Toro es el cuarto que consigue un director mexicano los últimos cinco años. En su intervención, con su habitual ironía, bromeó: “Soy un inmigrante, como mis compadres y como muchos de vosotros”, para luego referirse al simbolismo que refleja su película. “Una de las mejores cosas que hacen nuestra industria esa ayudar a borrar las líneas en la arena”.
Al margen de la alfombra roja y del Teatro Dolby, donde se celebró la ceremonia de entrega de los premios más prestigiosos y mediáticos del mundo del cine, esta edición de los Oscar se recordarán como los del años del movimiento #MeToo, y Hollywood no fue ajeno a ello, reconociendo el cambio de cultura que ha desvelado lo profundamente arraigado que estaba el acoso sexual en la industria del cine, algo que se está extendiendo a todos los ámbitos de trabajo. Jimmy Kimmel, el presentador de la gala, como hace tres años hizo, denunciando la ausencia en nominados negros, Chris Rock, afrontó la situación desde el principio refiriéndose a la estatuilla del Oscar como “el hombre más respetado de Hollywood. Tiene las manos donde puedes verlas y no tiene pene”. Tampoco eludió referirse a Harvey Weinstein, cuya caída fue el definitivo lanzamiento del cambio, aunque prefirió no ahondar demasiado en el asunto. Sus palabras sonaron a trámite, pero era un trámite necesario. Fueron Ashley Judd, Annabella Sciorra y Salma Hayek las encargadas de hacer visible en la gala todo lo que estaba ocurriendo en la industria del cine, presentando un vídeo en el que se explica que Hollywood ha empezado a mostrar en la pantalla protagonistas mujeres, afroamericanos, mexicanos, indios, etc.

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