Editorial “Demanda que algo queda”

Puigdemont está dispuesto a esparcir por el mundo toda la frivolidad que acumula. Dispuesto, decimos, a llevar a todos los organismos internacionales posibles demandas contra el Estado y contra el Gobierno de España.
Hace falta rebuscar mucho en la historia para encontrar cómo un irresponsable es capaz de hacer tanto daño. Porque ya no beneficia ni a los suyos, como bien sabe Junqueras y sus compañeros de ERC.
Se trata de salvarse de una quema que le abrasa en el tiempo y que sólo haciéndose la víctima a través de ser parte litigante puede mantenerle viva la esperanza de dejar de pasar a la historia como un zopenco.
Le da igual que la crisis territorial a la que estamos abocados genere una crisis económica sin precedentes en la región. Le da igual que el descrédito de todos haga tanto daño. Su afán no es otro que el de demandar. Que algo queda.

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