Tan insoportable como la Paradoja de Curry y tan tramposa como ella. Esa es la situación en la que nos encontramos gracias a las constantes afirmaciones, no probadas ni contrastadas, que se repiten machaconamente en los diferentes medios.
Me viene a la mente la ya mencionada Paradoja de Curry después de leer una magnifica reflexión sobre el problema griego de Amador Fernández-Savater que expone en el diario “Publico” y que titula: ¿Y si no hiciésemos nada? Un autentico canto libertario que me retrotrae a tiempos pasados y que desde luego me suena muy bien.
Desde hace más de 2 años estamos esperando un Apocalipsis que como dice el autor antes mencionado, nunca llega. No obstante, el mero hecho de repetir todos los días que se acerca el final de los tiempos, nos tiene a todos tan “acojonados” que no nos atrevemos a dar las respuestas merecidas a tanto desaguisado financiero e ideológico como nos están colando por la puerta de atrás.
Pero ¿y si decidiéramos que ya está bien? Podríamos pensar y actuar por nuestra cuenta, independientemente del pensamiento único que nos imponen por todos los medios conocidos y desconocidos. Podríamos dejar el consumismo superfluo y retomar la senda del vivir para gozar de la vida y no para tener cosas, a menudo inútiles. Vivir para disfrutar de la libertad de pensamiento, de la libertad de escoger qué y en que momento comemos, vestimos, nos divertimos…
Estamos haciéndoles el juego a los que nos quieren meter el terror en el cuerpo para que no actuemos, para que no nos planteemos un cambio de paradigma social y económico. Llevémosles la contraria y dejemos de “hiperventilar” por la ansiedad y de mordernos las uñas, pensando en las desgracias del mañana. Hagamos que el miedo se vuelva contra ellos. Pongamos unos palos en las ruedas del neoliberalismo económico y de los especuladores.
Si aceptamos cualquier cosa que nos quieran contar, por el simple hecho de que lo difunden los medios de comunicación, estaremos haciendo dejación de pensamiento. Estaremos aceptando sin más la Paradoja de Curry, sin pararnos a considerar que puede ser una gran mentira, eso sí, muy repetida.
Tenemos que recuperar el protagonismo de nuestras vidas. Eso incluye retomar el placer de las cosas cotidianas y sobre todo “pasar” de imposiciones y dictaduras de los mercados y de las modas. Retomar el timón de nuestra existencia, también incluye decir “hasta aquí”, poner la línea roja para que sepan que hemos llegado a la frontera de lo aceptable.
Las manifestaciones de cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas de este último domingo 19 de Febrero en toda España, deberían marcar el meridiano a partir del cual queda claro que no vamos a callarnos. Pero además ¿por qué no aprovechar y dejar de hacer el juego a los que se enriquecen con nuestras crisis? ¿Y si restauramos el placer de la vida “slow” y mandamos al infierno las imposiciones consumistas?
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